enero 25, 2012

Buscad Sus Estatuas Entre Las Piedras

por Santiago Bustamante

 

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El arte contemporáneo ha descubierto el valor y la fecundidad del material. Esto no significa que los artistas de los días dorados no fueran conscientes del hecho de que estaban trabajando con un material impuesto, o que no entendían que el uso de este material involucraba limitaciones y señales creativas, grilletes y libertades.

Fue Miguel Ángel quien mantuvo, como bien se sabe, que las esculturas le llegaban como si ya estuvieran virtualmente presentes en el bloque de mármol original, de modo que todo lo que el artista debía hacer era esculpir la roca superficial para traer a la luz la forma que el material contenía ya dentro de sí. Y de esta manera, según dicen sus biógrafos, solía “enviar a su hombre a buscar sus estatuas entre las piedras”. Pero mientras que los artistas siempre han sabido que deben sostener un diálogo con el material y que deben encontrar una fuente de inspiración en él, sin embargo se sentía que el material en sí mismo carecía de forma y que la Belleza aparecía sólo luego de que una idea o una forma hubiera sido impresa sobre aquel.

De hecho, de acuerdo con la estética de Benedetto Croce, la invención artística real se desarrolla en aquel momento de intuición-expresión que es enteramente consumado dentro del espíritu creativo, mientras que la expresión técnica, la traducción del fantasma poético en sonidos, colores, palabras o piedra, es tan sólo incidental y no añade nada a la totalidad y a la definición de la obra.

Es en reacción a esta persuasión que la estética contemporánea ha revaluado la materia. Una invención que se lleva a cabo en las presuntas profundidades del Espíritu, y que no tiene nada que ver con el reto de la realidad física concreta, es un fantasma pálido sin duda: Belleza, verdad, invención y creación no permanecen solamente en el lado de una espiritualidad angelical, ellas también se relacionan con el universo de las cosas que pueden ser tocadas y olidas, que pueden resonar cuando se caen, que son atraídas hacia abajo por la ineludible ley de la gravedad, que están sujetas al desgaste y a desgarrarse, a la transformación, al decaimiento y al desarrollo.

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enero 23, 2012

Tomatito. Bulerías de gata

por Santiago Bustamante

Tomatito interpreta la canción ” Bulerías de Gata”

enero 21, 2012

Perseo Benvenutto Cellini. 1554

por Santiago Bustamante

Encargante: Cosme I de Medici
Ubicación: Loggia dei Lanzi de la Piazza della Signoria

Estilo artístico: Manierismo maduro
Técnica: Bronce
Dimensiones: 3.20 cm con el pedestal
Estado de conservación: Bueno
Más información: Cellini

enero 16, 2012

THE SHIVA SAMHITA – A CRITICAL EDITION http://www.holybooks.com/shiva-samhita/

por Santiago Bustamante

THE SHIVA SAMHITA – A CRITICAL EDITION


Shiva Samhita pdf

El Samthita Shiva - Una edición crítica es la traducción de las antiguas enseñanzassobre el tantra conocido como Shiva Samhita. El título en sánscrito significa “Colección de Versos de Shiva” y el libro se considera el texto de la raíz más importante del Hatha Yoga. Comienza con la descripción de varios métodos de liberación y de las ideas filosóficas y entra en detalles sobre la filosofía Vedanta no-dual. Descargue la traducción completa en Inglés de Shiva Samhita aquí:

Shiva Samhita

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enero 11, 2012

NINE PAINTINGS NEED TWO HOURS

por Santiago Bustamante

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NINE PAINTINGS NEED TWO HOURS

~ Posted by Lucy Farmer, January 11th 2012

There are only four weeks left to see the Leonardos at London’s National Gallery, one of the exhibitions of the decade. You can still get in if you queue; probably for three hours before it opens at 10am (bring a folding chair and a torch). If you do get in, here are some tips.

Lower your expectations
Not of the quality, but the quantity. Leonardo was slow: only 18 paintings survive, and you are about to see seven that are finished and two that aren’t. And these don’t include the “Mona Lisa”. Watch the 20-minute film beforehand. It tells how Leonardo left Florence for Milan when he was 30 to become court painter to the duke, Ludovico Sforza in 1482. The work he did over the next two decades is on show here. As well as the paintings you’ll also see more than 50 drawings (quite a few of which belong to the Queen).

Chill out
If you’ve queued for three hours, you may feel obliged to have a Big Experience. But the exhibition takes up six rooms in the Sainsbury Wing and also the Sunley Room, and it’s a slow-burner. You’ll want to move between drawings and paintings. That said, “Lady with an Ermine” in Room 2 delivered the wow-factor for me. Pick up the booklet on the way in and you won’t have to push to the front to learn about what you’re looking at.

Take something to read 

There are two versions of “The Virgin of the Rocks”—they hang at opposite ends of Room 4 like goal posts. It’s very probable that these two paintings have never been in the same room before and Leonardo never saw them together. This is the halfway point of the exhibition, so you can sit on a bench in the middle and play spot-the-difference. For help, print out T.J. Clark’s forensic essay which compares the two.

Pay attention to pupils 
The works by painters who studied under Leonardo make the master look good. In Room 1, Leonardo’s “The Musician” (above) hangs next to Boltraffio’s “Portrait of a Young Man”. In Leonardo’s, the musician’s lips look like lips; in Boltraffio’s, they look like they’ve been botoxed.

Find beauty in ugliness
Look at Leonardo’s studies of gnarled faces, hooded eyes and pointed noses, and then look at Judas in “The Last Supper”. The original couldn’t be transported to London because it’s painted on a wall in Milan; it’s tempera on dry plaster and has deteriorated badly. But an assistant of Leonardo’s, Giampietrino, painted a life-size replica, which is on show here.

Remember you can see some again 

Two major works—London’s “The Virgin of the Rocks” and “The Burlington House Cartoon”—are on permanent display at the National Gallery. The Royal Collection has 600 Leonardos, a changing selection of them are on display at Windsor Castle. And an exhibition of his anatomical drawings opens at Buckingham Palace in May.

Take your mum
I went with mine and we spent two and a half hours going round. You need a companion with patience, and one that might buy you a cup of tea and a scone in the café afterwards.

Lucy Farmer is submissions editor of Intelligent Life

Picture credit: © National Gallery

ART

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enero 9, 2012

Puskás 2012 – El Mejor Gol De Neymar Da Silva || The Best Neymar Da Silva Goal

por Santiago Bustamante

Puskás 2012 - El Mejor Gol De Neymar Da Silva || The Best Neymar Da Silva Goal

enero 7, 2012

The Beauty of Media

por Santiago Bustamante

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-Silvia Alonso y el arte del siglo XXI-

(Belleza de Provocación o Belleza de Consumo) Imaginemos un historiador del arte del futuro o un explorador que llega del espacio exterior que se formulan a sí mismos la misma pregunta: ¿cuál es la idea de belleza que dominó el siglo XXI?

- Piensa sobre genética y meditación
- Imagen de Marilyn Monroe en rojo 1952
- La Belleza de los Medios
- Imágenes 1, 2, 3
- Imágenes 7-18

- Escena en la galería de arte

En una ocasión me habló un hombre en la galería. Había estado contemplando algunos cuadros mientras murmuraba ‘¿Qué significa?’, ‘¿Es esto arte?’. Le dije: ‘No tienen importancia. Tan pronto como salgas de la galería pondrás atención a otras cosas y te habrás olvidado del cuadro.’ Silencio. Ambos observábamos un lienzo blanco con sólo dos figuras dentro, dos cuadrados: uno negro y otro rojo. ‘El problema ocurre cuando sales de aquí y continúas pensando en el cuadro. Tal vez comiences a venir cada mes y luego dos veces por semana. Y luego vas a otros museos. Entonces sabrás el sentido del arte.’

- Imágenes 4, 5, 6

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enero 4, 2012

Misterios Magníficos

por Santiago Bustamante

La exhibición consiste en obras en piedra, terracota y metal hechas entre los siglos IX y XV, es una revelación y un gusto. Es a menudo difícil conectar con el arte proveniente de culturas dramáticamente diferentes, pero estas esculturas son naturales y notablemente accesibles. Si el tema es un animal, una persona o una criatura mítica, cada imagen está bien observada y poseen una tremenda presencia.

La información de trasfondo es interesante pero limitada. El arte mismo lleva a cabo un impacto poderoso. En el tiempo en que fueron creadas algunas de las cabezas, entre los siglos XIV y XV, la ciudad estado de Ife era un centro de comercio. Era un periodo de paz y prosperidad, la edad de oro del reino.

Algunos de los objetos de la exposición solían desempeñar un papel en los rituales. Sin embargo, ¿fueron hechos con ese propósito? IFE no tiene historia escrita temprana. Muchas de las obras fueron descubrimientos casuales. No hay ningún registro arqueológico que ayude a los investigadores a encontrar respuestas a las muchas preguntas que plantean. ¿Fueron obra de un solo artista o de un taller? ¿Son las cabezas retratos o imágenes idealizadas? ¿Son las cicatrices de algunas de las de bronce y terracota un medio de sugerir velos que en una clase social todavía están en uso hoy en día? ¿Son todos los hombres jefes? Es casi imposible estar seguro del sexo de uno o dos.

En la fundición de metal del siglo 15 en Ife se detuvo abruptamente. Fue entonces cuando llegaron los portugueses en la costa de África Occidental. Pero Ife mantuvo y sigue siendo la cuna espiritual del pueblo Yorubade habla hispana.

En 1910, Leo Frobenius, un explorador alemán, vio esculturas de terracota y una cabeza de bronce indiviual excelentemente modelados. Pensó que eran demasiado buenas para haber sido hechas por los africanos y llegó a la conclusión de que los escultores que habían sido sobrevivientes de la Atlántida, la isla sumergidade la leyenda griega.

Ahora bien, estas reacciones parecen terriblemente intolerantes o, como mucho,curiosamente estrechas de miras: la habilidad y la imaginación de los artistas africanos es generalmente reconocidas. Escultura de Ife se ve que es sofisticada, no primitiva. Apropiadamente, el espectáculo está de gira por el arte, en lugar de la etnografía y los institutos. Su última parada antes de regresar a Nigeria estará en el edificio nuevo y atractivo del Museo de Arte Africano de Nueva York, ahora el aumento en la esquina de la calle 110 y la Quinta Avenida.

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Texto original: http://bogaitnas.blogspot.com/2012/01/magnificent-mysteries.html

diciembre 17, 2011

Faludy’s Beauty

por Santiago Bustamante

Aphrodite from Kyrene, ca. 310 BC

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Sleeping Venus (Giorgione) c. 1510

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Danaë, Titian, 1553-1554

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Penitent Magdalene, Francesco Furini, 16..

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diciembre 16, 2011

TALKS Scott McCloud on comics

por Santiago Bustamante

TALKS Scott McCloud on comics

TALKS Scott McCloud on comics

diciembre 11, 2011

REPORTAJE Desvelando los misterios de un ‘bruegel’

por Santiago Bustamante

 

http://www.elpais.com/articulo/portada/Desvelando/misterios/bruegel/elpepusoceps/20111211elpepspor_10/Tes

 

REPORTAJE

Desvelando los misterios de un ‘bruegel’

IKER SEISDEDOS 11/12/2011

noviembre 26, 2011

MANUAL ÁRABE DEL AMOR “El Jardín Perfumado” – Jeque Mohammed Nefzawi -

por Santiago Bustamante

p7 – “Y esto se debe a que la mujer ama al hombre solamente por la cópula”.

p14 – “A los ojos de las mujeres, el hombre que merece sus favores, es aquel que siempre anhela complacerlas en todo. Ha de tener buena presencia y exceder en hermosura a todos los circundantes; bien proporcionado el cuerpo y líneas perfectas; veraz y sincero en su conversación con las mujeres; igualmente ha de ser generoso y valiente, hablar de modo agradable y no vanagloriarse. Esclavo de sus promesas, respetará siempre su palabra; siempre dirá la verdad y sostendrá lo que dice”.

“El hombre que hace alarde de sus relaciones con las mujeres, del conocimiento íntimo y de la buena voluntad que le tienen, es un collón miserable”.

p40 – “¿Cuánto tiempo puede una mujer permanecer sin copular? Ella entonces respondió: ‘Una mujer bien nacida, de elevado origen, puede resistir seis meses; pero una mujer inferior, que no sea de buena casta ni de buena sangre, y que no se respete a sí misma, cuando pueda echar mano de cualquier hombre y a todo momento querrá tenerlo encima, y que su miembro viva dentro de su vagina”.

p44 – “Un hombre que se enamora de una mujer, se pone en grave peligro y queda expuesto a los mayores trastornos y vicisitudes”.

p46 – “La religión de las mujeres está en su vulva”.

p79 – “El que juega el juego del amor para sí mismo y satisface sus deseos, siente el más intenso y duradero placer; pero el que trata de satisfacer la pasión de otra persona, languidecerá, perderá todo su deseo y terminará siendo impotente para el coito”.

p81 – También se dice que leer el Corán predispone a la cópula”.

Nefzaoui|Perfumed Garden

noviembre 26, 2011

The Known Universe created by the American Museum of Natural History

por Santiago Bustamante

The Known Universe created by the American Museum of Natural History

 

Earth | Time Lapse View from Space, Fly Over | NASA, ISS

Image Courtesy of the Image Science & Analysis Laboratory,
NASA Johnson Space Center, The Gateway to Astronaut Photography of Earth
eol.jsc.nasa.gov

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noviembre 20, 2011

Waiting For Hockney

por Santiago Bustamante

A young working class Baltimore man spends 10 years on a single portrait, believing it is his means to fame and fortune. But he also believes that only one man can lead him there—the famous artist David Hockney. What happens when you finally meet the god of your own making?

 

Oh, I think that anybody that presumes that they know… what David’s going to think of things, is making a big mistake. I had no idea who was coming. I always try to be in the background. It was David’s meeting, it wasn’t mine. I was just a curious on-looker.

The bell rang, and I suddenly saw feet going across to the studio door. And, uh… it was as if the Shroud of Turin was arriving, uh… replete with even its own accompanying priest! We were excited about what was in that box. You know, we had no idea what was going to be in there. We had no idea of the content. We didn’t know what it was a drawing of.

It was finally opened up and the inner, uh, wrappings unwrapped and, there was an easel set up and then finally… a…an unveiling… and when it was unveiled suddenly there we see this portrait of Marilyn Monroe, in pencil. You know, we started looking at it, scrutinizing it… Billy started explaining the process and how he’d done it…

Personally, I didn’t try to show any disappointment but I was a little bit underwhelmed immediately. But it wasn’t about me. It was about David. And I thought that I’d leave David and Billy and his friends and so I went down the hill to the Polo Lounge actually and had lunch with a girlfriend of mine. Nice lunch. I don’t even think I brought it up what was happening today. It was just a day in the life in the Hollywood Hills.

When I got back after lunch, I said,

“Well, what did you think of everything?”

And, I think, sooner or later it got around to, you know, it’s a line I’ve heard David say many, many times:

“It’s still that fucking photograph.”

It didn’t turn David on. I did think that there was a big naiveté on the part of Billy. It’s the naiveté of not understanding how the art world works. It’s just not, that’s not his world. For one thing, I think,

“Why did he pick Marilyn Monroe?”

The most famous icon image of the twentieth century. Secondly, the choice that it’s based on a photographic image. We don’t like the picture that a photograph makes. It is flat. It’s boring. It’s static. So much of David’s ideas and my own ideas about photography and its limitation have to do with getting outside of the box of photography. Three, that the human eye can’t scrutinize the things without aid of a microscope. If you put it on a wall in a museum or a gallery somewhere, would you know any of things that we know that went into this drawing by looking at it yourself. And then lastly, I think his assumptive ground that David would be this great mentor for his work, would you know any of the things that we know went into this drawing by looking at it yourself? Uh… was an assumptive ground that ended up being untrue. There was no way that, David could live up to the projected fantasies that Billy had for the meeting. Somebody at a bar could have explained Billy to Billy better than Hockney did and I don’t think Billy would have heard it. Or would have been as prepared to hear it as he was to hear it from Hockney. There’s a chance that if Hockney had burped, that he would have thought that Hockney explained him. You know, who we pick as our mentors are not always the people that are in our best interests. David did make a funny aside, he said to Billy,

“Have you ever thought about doing a quicker sketch?”

To the extent that he had decided, and it seemed like he had, that entire value of ten years of his work was going to hang in the balance of what Hockney’s estimation of it was, that was way, way, way, way, way too much authority to be giving Hockney. And… You shouldn’t give that kind of authority to anybody.

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noviembre 10, 2011

Una Dama con Dos Rostros – A Lady With Two Faces

por Santiago Bustamante

de INTELLIGENT LIFE magazine, Noviembre/Diciembre 2011

Consideremos el armiño: el armiño con pelaje de invierno. Los armiños son pequeños y fieros y rápidos y salvajes; matan al morder los cuellos de sus presas; se dice que mesmerizan a sus más grandes víctimas con un baile que parece el movimiento de las sierpes. Y ahora miremos al ermiño de Leonardo da Vinci, resposando quedamente, aunque aún bastante alerta, en el regazo ligero de su dueña. Su garra izquierda está elevada en gesto heráldico. Tiene ojos inteligentes, su boca está cerrada sobre dientes afilados, su pelaje es suave y cremoso, y los largos dedos de su dueña reposan suavemente sobre él. Es una criatura hermosa y elegante, una mascota adorada.

La dama es Cecilia Gallerani, de casi 16 años cuando el retrato fue pintado, casi en 1490, y en ese tiempo la amante favorita de Ludovico Sforza, el inmensamente rico y poderoso duque de Milán. Al el año siguiente de ser pintada, Cecilia dio luz al hijo de Ludovico, y Ludovico se casó con Beatriz d’Este, quien pronto se aseguró de que si rival fuera destituida. Los registros sugieren que cuando dejó el castillo Sforza, Cecilia se llevó la pintura.

 

from INTELLIGENT LIFE magazine, November/December 2011

Consider the ermine: a stoat in winter fur. Stoats are small and fierce and quick and feral; they kill by biting the necks of their prey; they are said to mesmerise their larger victims with a snake-like dance. And now look at Leonardo da Vinci’s ermine, resting quietly, although still very much alert, in the loose grip of his mistress. His left paw is upraised in a heraldic gesture. He has intelligent eyes, his mouth is closed over sharp teeth, his fur is soft and creamy, and his owner’s long fingers rest gently on him. This is a beautiful, sleek creature, a beloved pet.

The lady is Cecilia Gallerani, aged about 16 when her portrait was painted, c.1490, and at that time the favourite mistress of Lodovico Sforza, the immensely powerful duke of Milan. In the year after she was painted, Cecilia gave birth to Lodovico’s son, and Lodovico married Beatrice d’Este, who soon ensured her rival was dismissed. Records suggest that when she left the Sforza castle, Cecilia took the painting with her.

 

http://moreintelligentlife.com/content/arts/a-lady-with-two-faces?utm_source=moreintelligentlife.com+newsletter&utm_campaign=0f3356da51-newletter&utm_medium=email

octubre 30, 2011

Frederic, Lord Leighton, Pavonia, 1858-59. © Private Collection c/o Christie’s

por Santiago Bustamante

Frederic, Lord Leighton, Pavonia, 1858-59. © Private Collection c/o Christie’s

octubre 22, 2011

The Divided Brain

por Santiago Bustamante

In this new RSAnimate, renowned psychiatrist and writer Iain McGilchrist explains how our ‘divided brain’ has profoundly altered human behaviour, culture and society. Taken from a lecture given by Iain McGilchrist as part of the RSA’s free public events programme.

 

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octubre 16, 2011

Los Maestros de Herat – Masters of Herat

por Santiago Bustamante

 

Because they are attempting to depict the world that God perceives, not the world that they see.

 

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octubre 8, 2011

The Battle of Trafalgar by J. M. W. Turner (oil on canvas, 1822–1824)

por Santiago Bustamante

The Battle of Trafalgar by J. M. W. Turner (oil on canvas, 18221824)

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septiembre 26, 2011

Santiago Matamoros

por Santiago Bustamante

septiembre 17, 2011

Iván el Terrible y su hijo (1885) – Iliá Yefímovich Repin

por Santiago Bustamante

Iván el Terrible y su hijo (1885) – Iliá Yefímovich Repin

septiembre 10, 2011

por Santiago Bustamante

agosto 30, 2011

Resumen – Hipolito Taine o la escultura en Grecia

por Santiago Bustamante

NOTA PRELIMINAR

La escultura en Grecia fue el cuarto curso que Hipólito Taine dictó en la Escuela de Bellas Artes de París. Para ello Taine aplicó exhaustivamente su criterio naturalista: su prestigio indiscutible residió en el ordenamiento de esas ideas volantes, dispersas, en un sistema de rigurosa claridad, enriquecido por una ejemplificación abundantísima.

Taine aplica el triple punto de vista de la raza, el medio y el momento histórico, con obstinación y perspectivas unilaterales.

Con respecto al arte griego, “para considerar la obra, estamos más obligados que nunca a considerar el pueblo que la ha realizado, las costumbres que le han dado origen y el ambiente en que apareció”.

INTRODUCCIÓN

La griega fue la más grande y la más original de todas las escuelas y, para presentar ante los ojos el cuerpo humano, había en Grecia un arte más nacional, más adaptado a las costumbres y al espíritu público, probablemente más cultivado y perfecto: la escultura.

Sin embargo, su estudio se ve oscurecido por la carencia de testimonios, pues la antigüedad no presenta más que ruinas: salvo algunos vasos y mosaicos y las pequeñas decoraciones murales de Pompeya y de Herculano, los monumentos de la pintura antigua han perecido; no es posible hablar de ella con datos exactos. Para deducir la apariencia de los dioses, sólo se precisan dos cabezas[1]; “no tenemos un solo trozo auténtico de Fidias; sólo conocemos a Mirón, Policleto, Praxiteles, Scopas, Lisipo, por copias y por imitaciones más o menos lejanas y dudosas”.

Las estatuas que conocemos son generalmente de la época romana, y las mejores están mutiladas; además, se carece por completo de la biografía de los maestros.

La raza

Tratemos primero de representarnos de una manera exacta esta raza, y para ello estudiaremos el país, ya que los pueblos conservan siempre las marcas impresas por la comarca donde habitan.

Los filólogos nos presentan una época primitiva en la que los indios, los persas, los germanos, los celtas, los latinos, los griegos, tenían la misma lengua y el mismo grado de cultura. Luego una época menos antigua, en la que los latinos y los griegos, ya separados de sus otros hermanos, estaban todavía unidos entre sí; “conocían el vino y la labranza, poseían barcas de remos, y habían agregado una nueva deidad: Hestia, Vesta, el hogar”.

En este momento son pueblos bárbaros, y como dos ramas de un mismo tronco, comienzan a divergir; cuando volvemos a encontrarlas, su estructura y sus frutos son diferentes: una de ellas se desenvuelve en Italia y la otra en Grecia.

Por tanto debemos analizar el ambiente que rodea la planta griega, “para indagar si el agua y el suelo que la han alimentado explican las particularidades de su forma y la dirección de su desarrollo”.

I

La descripción geográfica es precisa: dos penínsulas unidas por un pedúnculo, y un centenar de islas. Posee un clima que permite su desarrollo más pronto y más armoniosamente; el hombre no está abrumado o debilitado por el excesivo calor ni aterido y encogido por el rigor del frío. “No está condenado a la inercia soñadora ni a la actividad incesante; no se detiene en las contemplaciones místicas ni permanece en la barbarie brutal”.

En Atenas los frutos crecen sin cultivo y no caen heladas más que cada veinte años; el gran calor del verano es moderado por las brisas del mar. Hasta los antiguos juzgaban que su clima era un don de los dioses. “Comparad un napolitano o un provenzal con un bretón; un holandés con un hindú; percibiréis cómo la dulzura y la moderación de la naturaleza física infunden al alma la vivacidad a la par que el equilibrio para llevar al espíritu, dispuesto y ágil, hacia el pensamiento y hacia la acción.”

     Además Grecia es también un país de costas, con lo cual impulsa a la vida marítima: dos días de navegación llevan de Creta a Cirene; no se necesitan más que tres para pasar de Creta a Egipto. Y estas mismas costumbres las poseían en tiempos de Homero: “en la época de Ulises, se dedican a comerciar y merodear en las costas vecinas. Negociantes, viajeros, piratas, corredores, aventureros; desde su origen y a través de su historia, han sido todo esto. Con mano hábil o fuerte iban a ordeñar las robustas monarquías orientales o los pueblos bárbaros de Occidente; traían oro, plata, marfil, esclavos, maderas de construcción, todas las mercancías de valor compradas a vil precio, y además de eso, los inventos y las ideas ajenas; de Egipto, de Fenicia, de Caldea, de Persia[2], de Etruria”.

Sin duda alguna, esta forma de vivir refina y excita la inteligencia de forma singular. La prueba de ello está en que los pueblos más precoces, más civilizados, más ingeniosos de la antigua Grecia, eran todos marinos; jónicos del Asia Menor, colonos de la Magna Grecia, corintios, egeos, sisionenses, atenienses.

Por lo contrario, los arcadios, encerrados en sus montañas, se conservan rústicos y sencillos; otros, en Acarnania, Epiro, Lócrida, y los etolianos, permanecen semibárbaros hasta el fin de la Grecia clásica; sólo tenían aldeas sin murallas, y no eran más que brutales merodeadores.

II

Ya consideremos la práctica o la especulación, siempre vemos manifestarse el espíritu sutil, sagaz, ingenioso. “Al principio de la civilización, cuando en todas partes el hombre es fogoso, ingenuo y brutal, uno de sus dos héroes es el sutil Ulises, el hombre prudente, precavido, astuto, fértil en expedientes e inagotable en mentiras; el hábil navegante que nunca descuida sus intereses”.

Y los griegos son dignos hijos de su padre Ulises. Una vez sometida Grecia, se ve aparecer al griego diletante, sofista, retórico, escriba, crítico, filósofo a sueldo. Al considerar su obra máxima, la ciencia, observamos que fue creada por ellos en virtud del mismo instinto y de las mismas necesidades. “El fenicio, que es comerciante, ha creado fórmulas aritméticas para llevar sus cuentas. El egipcio, agrimensor y picapedrero, inventa procedimientos geométricos para apilar los bloques y parar hallar nuevamente la medida de su campo inundado todos los años por el desborde del Nilo”. El griego recibe de ellos la técnica y los procedimientos, pero no le bastan; no se contenta con la aplicación industrial y comercial; es curioso, especulativo y quiere saber el porqué, la razón de las cosas; busca la prueba abstracta, sigue la sutil ilación de las ideas que conducen de un teorema a otro. “Desdoblar las ideas, establecer sus relaciones; gozarse en forjar, enlazar, multiplicar, verificarlas todas, sin más propósito que el deseo de ver aumentar su número y su infalibilidad, tal es el don particular del espíritu griego”. Hombres tan enamorados de las ideas, no podían dejar de amar las más bellas de todas: las ideas del conjunto. A sus ojos, dos ocupaciones distinguían al hombre del bruto y al griego del bárbaro: el cuidado de los asuntos públicos y el estudio de la filosofía. “Lo más notable es que encontraban placer en la dialéctica por sí sola; no les aburrían sus largos rodeos”. El griego es más razonador que metafísico o sabio; se complace en las distinciones delicadas, en los análisis sutiles; pule y afina hasta el punto de tejer verdaderas telas de araña con sus razonamientos. “El vicio nacional manifiesta así acabadamente el talento nacional. Grecia es la madre de los ergotistas, de los retóricos y de los sofistas; del arte de hacer aparecer como buena una mala causa, y de sostener con apariencia de verosimilitud una proposición absurda, por muy disparatada que fuese. La sutileza de los griegos hubiera encontrado límite a su campo, si no hubieran llevado sus razonamientos tanto al error como a la verdad. Tal sutileza de espíritu ha formado el gusto ático, el sentimiento de los matices, la gracia ligera, la ironía imperceptible, la sencillez en el estilo, la soltura en el discurso, la elegancia de la prueba”.

III

Este no es, sin embargo, más que el primer rasgo distintivo; hay otro. Volvamos al país y percibiremos el segundo. También en esta ocasión es la estructura física de la región la que ha impreso en la inteligencia de la raza este sello visible en su obra y en su historia. Las cosas exteriores no tienen dimensiones desproporcionadas ni pavorosas. “No se ve nada parecido al monstruoso Himalaya, a esas intrincadas marañas de exuberante vegetación, a esos enormes ríos que describen los poemas indios; tampoco hay nada análogo a los bosques interminables, a las llanuras ilimitadas, al Océano sin fin y salvaje de la Europa del Norte”. La vista percibe fácilmente la forma de los objetos y obtiene imágenes nítidas. Todo es aquí equilibrado, mesurado, fácil y claramente perceptible por los sentidos. “Imaginad ahora almas jóvenes y primitivas que por toda educación, y por educación incesante, tienen los espectáculos que acabamos de describir. Adquirirán por reflejo la costumbre de las imágenes precisas y claras y no sufrirán la vaga turbación del ensueño arrebatador, la ansiedad por adivinar el más allá”. Así se elabora el molde de un espíritu que sabrá más tarde dar relieve a todas las ideas. Múltiples circunstancias del suelo y del clima cooperan en esta obra.

En efecto, Grecia es un país bien pequeño, que parece menor aún si se considera que está muy dividido. Por un lado las cordilleras principales y las estribaciones, y por otro lado todas las islas. Los pueblos de Grecia pudieron entonces evitar fácilmente la conquista y mantenerse unos al lado de otros, como pequeños Estados independientes. Homero habla de unos treinta[3], que alcanzaron luego a varios cientos cuando las colonias se establecieron y multiplicaron. “Para el criterio moderno, un Estado griego aparece como una miniatura. Particularmente en las islas y las colonias, el Estado no es más que una ciudad con una playa o un circuito de huertas o granjas. Desde una acrópolis se ve a simple vista la acrópolis o las montañas del vecino. En un recinto tan limitado todo es claro para el espíritu; la patria moral no tiene nada de gigantesco, de abstracto ni de impreciso, como entre nosotros; los sentidos pueden abarcarla; se confunde con la patria física; ambas se han fijado en el espíritu del ciudadano con contornos bien definidos”.

A propósito de esta limitación, consideremos su religión; no tienen el sentimiento de ese universo infinito, en el que una generación, un pueblo, todo ser finito, por grande que sea, no significa más que un momento y un punto. “La eternidad no alza entre ellos su pirámide de millares de siglos, como una montaña monstruosa, a cuyo lado nuestra corta vida es sólo un grano de arena; no se preocupan como los indios, los egipcios, los semitas, los germanos, del círculo sin cesar renaciente de la metempsicosis, ni del sueño eterno y silencioso del sepulcro, ni del abismo sin fondo del que surgen las criaturas como efímeros vapores, ni del Dios único, absorbente y terrible, en quien se concentran todas las fuerzas de la Naturaleza y para quien el cielo y la tierra no son más que una tienda de campaña o una alfombra, ni de ese poder augusto, misterioso, invisible, que la veneración del corazón descubre a través de las cosas y más allá de lo conocido[4].”

Las ideas de los griegos son demasiado claras y están construidas sobre un módulo demasiado pequeño. Lo universal queda fuera de su órbita o sólo les alcanza a medias; no hacen de ello un dios, y menos aún una persona; sólo le asignan un segundo plano en su religión: es la Moira, el Asia, el Eimarmene; en otros términos, el destino de cada uno. “Nuestras ciencias lo admiten hoy, y la idea griega sobre el destino no es más que nuestro moderno concepto de las leyes naturales”. Todo está determinado: esto que afirman nuestras fórmulas fue presentido por sus adivinaciones. Cuando al primer despertar de la reflexión tratan de concebir el mundo, lo hacen a imagen de su espíritu. “Es el orden, el Kosmos, la armonía, una bella y regular disposición de las cosas, que subsisten y se transforman por sí mismas. Sus dioses pronto se convierten en hombres: tienen padres, hijos, genealogía, historia, vestiduras, palacios, un cuerpo semejante al nuestro; pueden sufrir, no son invulnerables; los más grandes, Zeus mismo, han tenido su advenimiento, y quizá vean un día el final de su reinado[5].” Dioses tan humanos no trastornan el espíritu que los ha concebido. Dioses que viven en cercano contacto con el hombre “pronto se convierten en sus camaradas, y más tarde, en su juguete. El espíritu tan claro, que para ponerlos a su alcance, los ha despojado de lo infinito y del misterio, reconoce en ellos a sus propias criaturas y se divierte con los mitos que su talento ha creado.”

Tal como los griegos concebían el Estado, éste resultaba demasiado pequeño, insuficiente para resistir el empuje de las grandes masas exteriores; “es una obra de arte ingeniosa, perfecta, pero frágil.” De modo que su caída no es accidental. Sin embargo, a estos inconvenientes corresponden otras tantas ventajas: “Es una acrópolis llena de templos, consagrados por los huesos de los héroes fundadores y por las imágenes de los dioses nacionales; un ágora, un teatro, un gimnasio, unos cuantos millares de hombres sobrios, hermosos, valientes y libres, ocupados en “la filosofía y los negocios públicos”, servidos por esclavos que cultivan la tierra y ejercen los oficios, tal es la ciudad que imaginan.”

En todas las otras naciones, la civilización ha roto el equilibrio natural de las facultades; ha oprimido las unas y exaltado las otras; ha sacrificado la vida presente a la vida futura, el hombre a la divinidad, el individuo al Estado, “ha producido el faquir indio, el funcionario egipcio o chino, el legista y el legionario romano, el monje de la Edad Media, el vasallo, el súbdito, el burgués de los tiempos modernos.” La estructura de su espíritu ha encerrado sus deseos y sus esfuerzos en un recinto limitado, alumbrado por el pleno sol, y en esta arena, tan iluminada y tan circunscripta como un estadio, los contemplaremos desarrollar toda su actividad.

IV

Recojamos la visión del conjunto. Es una tierra hermosa que predispone el alma a la alegría e inclina al hombre a considerar la vida como una fiesta. Parece que el invierno no existe en este país. El hombre no se ve obligado, como en los climas del Norte, a defenderse contra la inclemencia del cielo a fuerza de inventos complicados. No necesita construir salas de espectáculos ni decoraciones de ópera; no tiene más que mirar en torno suyo; la naturaleza se los suministra más hermosos que cuantos su arte pudiera crear. El hombre siempre sigue en su movimiento, el impulso que primeramente le imprime la naturaleza, pues las aptitudes y tendencias que establece definitivamente dentro de su ser, son justamente las aptitudes y tendencias que ella diariamente satisface. En esta disposición de espíritu el hombre está muy próximo a tomar la vida como una diversión. En manos del griego, las ideas y las instituciones más graves se vuelven rientes; sus dioses son “los dioses felices que no mueren”. Según Homero, el hombre feliz es el que “puede gozar de su juventud florida y llegar al umbral de la vejez”. Las ceremonias religiosas son un alegre banquete, en el cual los dioses están contentos porque reciben su porción de vino y de carne. Las fiestas más augustas son representaciones de ópera, los juegos gimnásticos forman parte del culto. “No imaginan que para honrar a los dioses haya que mortificarse, ayunar, rezar temblando, prosternarse llorando los pecados, sino que es preciso compartir su alegría, darles el espectáculo de los más hermosos cuerpos, adornar para ellos la ciudad, elevar al hombre hasta su altura divina, sacándole por un momento de su condición de mortal, con el concurso de todas las magnificencias que el arte y la poesía pueden reunir.” Lo mismo sucedió con la filosofía y la ciencia; sólo quisieron coger la flor de las cosas. En Grecia, la filosofía es una conversación; nace en los gimnasios, bajo los pórticos; “en las avenidas flanqueadas de plátanos el maestro habla mientras pasea, y sus discípulos le siguen.” En resumen, son unos especulativos a quienes gusta viajar por las cumbres y recorrer en tres pasos, como los dioses de Homero, una vasta y nueva región, abarcar el mundo entero de una sola mirada. La imaginación filosófica ha manejado las ideas y las hipótesis, como la imaginación mitológica manejaba las leyendas y los dioses. “Una distinción sutil, un análisis largo y delicado, un argumento capcioso y difícil de desentrañar, les atrae y retiene. Se divierten y pasan el tiempo con la dialéctica, las argucias y la paradoja, carecen de seriedad.” “¡Oh griegos! ¡Griegos! –decía a Solón un sacerdote egipcio-, sois unos niños”. Efectivamente, jugaron con la vida, con todas las cosas graves de la vida, con la religión y los dioses, con la política y el Estado, con la filosofía y la verdad.

V

“Precisamente por esa condición de su carácter han sido los artistas más grandes del mundo. Han tenido la encantadora libertad de espíritu, la superabundancia de alegría inventiva, la graciosa embriaguez de imaginación, sin otro fin que el de ejercer las facultades nuevas y plenas de vida, que de pronto ha sentido bullir en su interior.” Los tres rasgos principales que han sido destacados en su carácter son precisamente los que constituyen el alma y el talento de un artista: delicadeza de percepción, aptitud para advertir las relaciones sutiles y sentido de los matices. Necesidad de claridad, sentimiento de la medida, odio a lo indeterminado y a lo abstracto, desdén por lo monstruoso y enorme, gusto por los contornos definidos y precisos, todo eso le lleva a transmitir sus concepciones por medio de formas fácilmente asequibles a la imaginación y a los sentidos, y por lo tanto a crear obras comprensibles para toda la raza y para todo siglo y que, por ser humanas, son eternas. Tales son los caracteres distintivos del arte griego.

Consideremos lo que aparece en seguida ante los ojos y lo que primeramente salta a la vista, cuando se penetra en la ciudad; se trata del templo. “Por lo común está sobre una altura, que es la acrópolis, sobre un pedestal de rocas; no está, como las catedrales de la Edad Media, apretado, ahogado por las hileras de casas, disimulado y medio escondido, inaccesible a los ojos, salvo en sus detalles y partes altas. Su base, sus costados, toda su masa y todas sus proporciones aparecen en conjunto. Es siempre de dimensiones medianas o pequeñas. El templo griego no es un lugar de asambleas, sino la residencia particular de un dios, un relicario para su efigie, el viril mármol que encierra una estatua única. Nada complicado, raro o atormentado en este edificio; es un rectángulo bordeado por un peristilo de columnas; tres o cuatro formas elementales de geometría bastan para ello, y la simetría de la ordenación las acentúa por repetición como por contraste. Han reunido dos cualidades que parecen excluirse: la extremada riqueza y la más estricta sobriedad. La criatura arquitectónica griega es sana, se mantiene por sí misma; no necesita, como la catedral gótica, una colonia de albañiles que restauren continuamente su ruina incesante; no es la obra de la imaginación sobrexcitada, sino de la razón clara. Casi todos los templos de Grecia permanecerían intactos si la brutalidad o el fanatismo de los hombres no hubieran intervenido para destruirlos. Sentimos el equilibrio estable de sus diversos miembros, pues el arquitecto ha manifestado la estructura interna por exterioridades visibles. A este aspecto de resistencia, sumad el aire de comodidad y elegancia; el edificio griego no está hecho con el sólo propósito de que perdure como el edificio egipcio. No está abrumado por el peso de su mole como un Atlas obstinado y forzudo; se desarrolla, se despliega, se alza como un hermoso cuerpo de atleta, en quien el vigor coincide con la finura y la serenidad. Considerad además su adornos, los bajos relieves, las estatuas de los frontones, de las metopas y de los frisos, sobre todo la efigie colosal de la cella interior; todas las esculturas de mármol, de marfil y de oro, todos esos cuerpos heroicos o divinos que representaban a los ojos  del hombre las imágenes acabadas de la fuerza viril, de la perfección atlética, de la virtud en acción, de la noble sencillez, de la serenidad inalterable, y tendréis una primera idea del genio y del arte en Grecia.”

El momento

Daremos ahora un paso más y entraremos a considerar un nuevo carácter de la civilización griega. Un griego de la antigua Grecia no sólo es griego, sino que además es un hombre de la época antigua; tiene otras aptitudes y otras inclinaciones, tiene otras ideas y otros sentimientos. No construyó su civilización sobre la nuestra; nosotros hemos edificado nuestra civilización sobre la suya y sobre otras muchas; de ahí surgen consecuencias infinitas en número y en importancia: la vida y el espíritu de ellos son sencillos, mientras que nuestra vida y nuestro espíritu son complicados. Por tanto su arte es más sencillo que el nuestro, y la idea que se forman del alma y del cuerpo del hombre les sugiere asunto para realizar obras que nuestra civilización ya no puede producir.

I

Basta echar un vistazo a las exterioridades de su vida para advertir su perfecta sencillez. “La civilización, al dirigirse hacia regiones más nórdicas, ha debido proveer a una diversidad de necesidades que no tenía que satisfacer en sus primitivos asientos meridionales. En un clima húmedo o frío como la Galia, Germania, Inglaterra, América del Norte, el hombre necesita comer más: las casas deben ser más sólidas y los trajes más abrigados y gruesos; es indispensable más fuego y más luz, más resguardo, más víveres, instrumentos e industrias.” Forzosamente el hombre debe hacerse industrioso, y como sus exigencias aumentan a medida que son satisfechas, emplea las tres cuartas partes de su esfuerzo en la adquisición de bienestar; pero las comodidades que se proporciona son otras tantas sujeciones que lo coartan y así se va haciendo esclavo de la comodidad.

En la Grecia antigua, una túnica corta y sin mangas para el hombre, y para la mujer, una túnica larga que baja hasta los pies y doble desde los hombros a la cintura, constituyen todo lo esencial del traje; “añadid un gran pedazo cuadrado de tela para envolverse o un velo que usa la mujer cuando sale, y con frecuencia, unas sandalias; Sócrates no las llevaba más que en los días de festín.” “Es propio de los griegos –dice Plinio- el no velar nada”.

La misma sencillez observamos en la segunda envoltura del hombre, es decir, en la habitación. En los siglos hermosos de Grecia, el ajuar es mucho más reducido que en Pompeya (con sus diez o doce pequeños gabinetes dispuestos en derredor de un patio pequeño, “donde murmura un chorro de agua”, apropiado para dormir por la noche y hacer la siesta a la hora del calor, pues el clima no reclama otra cosa). Una casa pequeñita que muchas veces consta de un solo piso, es suficiente para un noble ateniense; vive fuera, al aire, bajo los pórticos, en el ágora, en los gimnasios, y los edificios públicos donde se desarrolla su vida pública están tan poco adornados como su casa particular.

En Grecia, un teatro contiene de treinta a cincuenta mil espectadores, “y cuesta veinte veces menos que aquí, porque la naturaleza lo ofrece todo”: el flanco de una colina, donde se forman graderías circulares, un altar en el centro y abajo una pared esculpida, para que resuene la voz; el sol como única iluminación y por decorado de fondo, “unas veces el mar luciente y otras, grupos de montañas aterciopeladas por la luz; ellos saben lograr magnificencia con economía, y satisfacer sus placeres en la misma forma en que realizan todas sus tareas: con la perfección que nuestro dinero no puede alcanzar.”

Pasemos a las construcciones morales: en un Estado pequeño, como la ciudad griega, acontece lo contrario a la actualidad; el hombre corriente está en condiciones de desempeñar todas las funciones públicas; la sociedad no se divide en funcionarios y administrados; no hay burgueses que viven retirados; sólo hay ciudadanos activos. El ateniense decide por sí mismo de los intereses generales; cinco o seis mil ciudadanos escuchan a los oradores y votan en la plaza pública, que es la plaza del Mercado. A ella se acude tanto para hacer decretos y leyes, como para vender el vino o las aceitunas. Además, los asuntos que se debaten están a su alcance, pues son intereses vecinales, dado que la ciudad constituye todo el Estado. Es además el juez, en lo civil, en lo criminal, en lo religioso; es abogado y está obligado a defender su causa. Rico o pobre, es soldado; como el arte militar es todavía sencillo y no conocen las máquinas de guerra, la guardia nacional es el ejército. Y de todo esto se cuidan los gimnasios: son los colegios de la juventud; allí se aprende durante todo el día y en el transcurso de muchos años a luchar, saltar, correr, lanzar el disco, y metódicamente se ejercitan y fortifican los miembros y los músculos. Preparado así por las costumbres, se comprende que el ciudadano sea soldado sin esfuerzo y en cualquier momento que sea necesario. Será marino sin aprendizaje mucho mayor. “En una ciudad que tiene puerto y vive del comercio marítimo, no hay nadie que no sea entendido en el manejo de navíos; nadie que no sepa de antemano o no aprenda pronto las señales del tiempo, los cambios del viento, las posiciones y las distancias, toda la técnica y todos los accesorios que nuestro marino o nuestro oficial de marina sólo saben después de diez años de estudios y de práctica.”

Todas estas particularidades de la vida en la antigüedad derivan de la misma causa: la sencillez de una civilización sin precedentes; y todas conducen al mismo resultado: “la sencillez de un alma bien equilibrada, en la que ninguna porción de aptitudes o de inclinaciones ha sido desarrollada en detrimento de las otras; un espíritu que no ha sufrido influencia exclusiva alguna ni ha sido deformado por ninguna función especial.” En nuestros días distinguimos el hombre culto y el hombre inculto, el ciudadano y el aldeano, además de tantas otras especies diferentes como clases, profesiones y oficios; en todas partes el individuo está estrechamente en el casillero en que por sí mismo se ha colocado, y acosado por la multitud de necesidades que se ha creado. Menos artificial, menos especializado, menos alejado del estado primitivo del hombre, el griego se movía en un círculo político mejor proporcionado a las facultades humanas, en medio de costumbres más favorables al mantenimiento de las facultades acumuladas, más cerca de la vida natural, menos oprimido por la civilización acumulada; “en una palabra, era un hombre más completo.”

II

“Pero todo esto sólo constituye en ambiente y los moldes exteriores que configuran al individuo. Penetremos en el individuo mismo y lleguemos hasta sus sentimientos y sus ideas; nos sorprenderá aun más la distancia que los separa de nuestro modo de pensar y sentir.” Dos clases de cultura contribuyen a formarlos en todo tiempo y en todo país: la cultura religiosa y la cultura laica; una y otra operan en el mismo sentido; entonces cooperaban para conservarlos sencillos, ahora por complicarlos progresivamente.

Los pueblos modernos son cristianos, y el cristianismo es una religión que surgió posteriormente y que contradice el instinto natural. Se la puede comparar a una contracción violenta que ha desviado la actitud primitiva del alma humana. En efecto, declara que el mundo es malo y que el hombre está corrompido; el hombre debe cambiar de rumbo, elegir otro camino; la vida presente no es más que un destierro, y debemos dirigir nuestros ojos hacia la patria celestial. Nuestro fondo natural es vicioso; reprimamos, pues, todas nuestras inclinaciones naturales y mortifiquemos nuestro cuerpo. La experiencia de los sentidos y el razonamiento de los sabios, son insuficientes y engañosos; guiémonos sólo por la antorcha de la revelación, la fe, la iluminación divina. Durante catorce siglos el modelo ideal, digno de imitación, ha sido el anacoreta o el monje. “Para medir el poder de tales ideales y la magnitud de la transformación que impone a las facultades y a las costumbres humanas, leed sucesivamente el gran poema cristiano y los grandes poemas paganos; de un lado La Divina Comedia, del otro La Odisea y La Ilíada.” Dante tiene una visión y se siente transportado fuera de nuestro pequeño mundo efímero a las regiones etéreas: en ellas ve las torturas, las expiaciones, las delicias, sufre angustias y horrores sobrehumanos; “todo cuanto puede inventar una imaginación furiosa y refinada de justiciero” y de verdugo aparece ante sus ojos, soporta los tormentos y desfallece de dolor; después asciende hacia la luz; oye las almas, contempla los coros, las palabras sagradas, los dogmas de la verdad teológica resuenan en el éter.

“¡Cuánto más natural y más sano es el espectáculo que nos presenta Homero! Por todas partes se posa el pie sobre el suelo firme de la verdad. Su libro es un documento histórico, pues sus contemporáneos han tenido las costumbres que describe; su Olimpo mismo no es sino una familia griega.” No tenemos necesidad de esforzarnos ni de exaltarnos para reconocer en nosotros mismos los sentimientos que expresa ni para imaginar el mundo que pinta, todas las emociones y todas las pasiones del hombre natural. Se encierra en el círculo visible que en cada generación vuelve a trazar la experiencia humana; no sale de allí; ese mundo le basta y es el solo importante; el más allá no es más que la vaga mansión de las sombras vanas. Así, más allá de la tumba le preocupa la vida presente. En todas las épocas de la civilización griega, reaparece con diversos matices el mismo sentimiento; el mundo de ellos es aquél iluminado por el sol; el moribundo tiene como esperanza y consuelo, que le sobrevivan su gloria, su tumba, su patria.

Cuando la reflexión filosófica analiza el más allá, éste no parece terrible, infinito, desproporcionado con la vida presente, tan indubitable como ésta, inagotable en suplicios o en delicias, como un abismo espantoso o como una gloria angélica. Semejante contraste muestra la gran alteración que ha transformado el alma humana desde hace mil ochocientos años. Hasta fines de la Edad Media, bajo ese peso inconmensurable, ha sido como una balanza descompuesta, que saltaba de lo más bajo a lo más alto, siempre en los extremos. Cuando hacia el Renacimiento, la naturaleza oprimida se irguió y recobró el ascendiente, encontró frente a sí para detenerla la vieja doctrina ascética y mística, no sólo con su tradición y sus instituciones mantenidas o renovadas sino, además, con la permanente confusión que había llevado al alma dolorida y a la imaginación sobreexcitada. “Todavía en nuestra época subsiste la lucha; hay en nosotros, y alrededor de nosotros, dos morales, dos conceptos de la naturaleza y de la vida, y su conflicto incesante nos hace sentir cuál no sería la felicidad armoniosa de un mundo joven, en donde los instintos naturales se desplegaban intactos y rectos, al amparo de una religión que favorecía su desarrollo en vez de reprimirlo.”

Si la cultura religiosa ha superpuesto en nosotros, a las inclinaciones espontáneas sentimientos completamente opuestos, la cultura laica ha enredado nuestro espíritu en un laberinto de ideas elaboradas y extrañas. “Comparad cómo eran en Grecia y cómo es entre nosotros, la primera y más poderosa de las educaciones, aquella que da el idioma. Nuestros idiomas modernos son dialectos, restos deformes de un hermoso idioma que una larga decadencia había corrompido y que importaciones y mezclas han venido a alterar y a embrollar aún más. Nuestro espíritu vive en ellos porque se ha formado en su recinto, pero ¡con cuánta más comodidad se movía el de los griegos en la suya! Nosotros no podemos comprender de primera intención nuestras palabras, que poseen un sentido general; no son transparentes; no dejan ver su raíz, el hecho sensible en que se originan.” Casi todo nuestro vocabulario filosófico y científico es extranjero; para usarlo con propiedad, tenemos necesidad de saber griego y latín, “y generalmente lo usamos mal.” De esta enorme desventaja estaban exentos los griegos pues entre ellos nada separaba el lenguaje de los hechos sensibles y el lenguaje del razonamiento puro; el lenguaje del pueblo y el lenguaje de la gente docta; el uno era continuación del otro. “En un diálogo de Platón no hay un solo término que no conozca el adolescente al egresar del gimnasio; no hay una frase en una arenga de Demóstenes que no pueda ser alojada en una casilla del cerebro de un herrero o un campesino de Atenas.”

Por otra parte, a la par que el instrumento se ha complicado la obra, rebasándolo en toda medida. Además de las ideas de los griegos, poseemos cuantas se han fabricado durante mil ochocientos años. “Al salir de la barbarie brutal, en el primer albor de la Edad Media, el espíritu ingenuo y que apenas balbucía, ha tenido que embarazarse con los restos de la antigüedad clásica, de la antigua literatura eclesiástica, de la espinosa teología bizantina, de la vasta y sutil enciclopedia de Aristóteles, refinada y oscurecida además por sus comentaristas árabes.” A partir del Renacimiento, la antigüedad ha venido a superponer todas sus concepciones a las nuestras; a hacernos latinos y griegos de lenguaje y de espíritu, como los letrados del siglo XV; a prescribirnos su método para hacer dramas y su estilo de expresión en el siglo XVII; a sugerirnos sus máximas y sus utopías políticas como en el tiempo de Rousseau y durante la Revolución. “Sin embargo, el arroyo al correr aumenta su caudal por el crecimiento, más vasto cada día, de la ciencia experimental y de la invención humana. Añadid el conocimiento de los idiomas y literaturas modernas, el descubrimiento de civilizaciones orientales y remotas. La corriente se ha convertido en un río tan abigarrado como enorme; eso es lo que un espíritu humano se ve ahora obligado a asimilar, y para conseguirlo a medias se necesita el genio, la paciencia, la larga vida de un Goethe.”

¡Cuánto más sereno y límpido era el manantial primitivo! En el tiempo más hermoso de Grecia, “un joven aprendía a leer, escribir, contar, tocar la lira, luchar y ejercitar todos los demás ejercicios corporales”[6]. Cuando era algo mayor, escuchaba en el ágora los discursos de los oradores, los decretos, las menciones de las leyes; algunos se interesaban por las demostraciones geométricas. Pero en suma, la educación era toda gimnástica y musical, y el pequeño número de horas que entre dos ejercicios corporales de dedicaban a seguir una discusión filosófica, no admiten otra comparación con nuestros quince o veinte años de estudios especiales, que la de sus veinte o treinta rollos de papiro manuscrito con nuestras bibliotecas de tres millones de volúmenes. Todas estas diferencias se reducen a una sola; la que separa una civilización espontánea y nueva de una civilización elaborada y compleja. “Menos medios e instrumentos, menos máquinas industriales, menos engranajes sociales, menos palabras aprendidas, menos ideas adquiridas; una herencia más pequeña y un bagaje menor, y por lo tanto, más fácil de manejar; sólo un crecimiento rectilíneo, oportuno, sin crisis ni desatinos morales; por lo tanto, un despliegue más libre de las facultades, una concepción más sana de la vida, un alma y una inteligencia menos atormentadas, menos cansadas, menos deformadas: ese rasgo distinto de su vida pronto lo veremos repetirse en su arte.”

III

Efectivamente, en todo tiempo la obra ideal ha reflejado la vida real. Si se examina el alma moderna, se encuentran en ella alteraciones, disonancias, enfermedades, y por decirlo así, hipertrofias de sentimientos y de facultades que se evidencian a través de su arte. En la Edad Media el exagerado desarrollo del hombre espiritual e interior, el ansia de ensueños sublimes y tiernos, el culto del dolor, el desprecio por el cuerpo, conducen la imaginación y la sensibilidad sobreexcitadas hacia la visión y adoración seráficas. Como consecuencia de esto, en la pintura y en la escultura, los personajes son feos o desproporcionados y carentes de vida, casi siempre flacos, consumidos, mortificados y absortos en una idea que aparta sus ojos de la vida presente. En tiempos del Renacimiento, la universal mejora de la condición humana, el ejemplo de la antigüedad que resurge y es comprendida, el impulso del espíritu liberado y orgulloso de sus grandes descubrimientos renuevan el sentimiento y el arte paganos. Pero las instituciones y los ritos de la Edad Media subsisten aún, y en Italia, como en Flandes, en las más hermosas obras se advierte el patente contraste entre las figuras y el asunto: una reunión de santos y de santas que en medio de los instrumentos de la penitencia y de tortura conservan la salud vigorosa, el color hermoso, la presencia altiva, adecuada a una fiesta alegre de nobles canéforas o de atletas perfectos.

Actualmente, la confusión que reina ha convertido al ser humano en un cerebro prodigioso, un alma infinita para quien sus miembros no son sino simples apéndices, y sus sentidos meros servidores; insaciable en curiosidades y ambiciones; siempre investigando y conquistando; conducido por sus sentidos hasta los confines del mundo real y sumido en las profundidades del mundo imaginario; tan pronto embriagado como deprimido por la inmensidad de sus adquisiciones y de su obra; encarnizado en pos del imposible o esclavizado por su oficio. “En resumen, un estilo muy próximo a lo excesivo, convencional y amanerado.”

En Grecia, por lo contrario, los sentimientos son sencillos, y por consiguiente los gustos también lo son. “Considerad sus obras de teatro: no hay en ellas ningún carácter complejo y profundo como los de Shakespeare, ninguna intriga hábilmente enredada y desenmarañada, ninguna sorpresa. La pieza gira sobre una leyenda heroica que ha escuchado desde su infancia; sabe de antemano los acontecimientos y el desenlace. Leed el principio de La República, de Platón; Las Siracusanas, de Teócrito; los Diálogos, de Luciano, el último escritor ático: no hay un solo pasaje en que se haya buscado producir efecto; todo se desliza llanamente; son breves escenas familiares cuya perfección reside por entero en su exquisita naturalidad.”

Sigamos estudiando esta especial condición de su arte, principalmente en el que ahora nos ocupa, la escultura. Una estatua es un gran trozo de mármol o de bronce, y una estatua de grandes dimensiones está por lo común aislada sobre un pedestal; no se le puede dar una actitud demasiado vehemente ni una expresión demasiado apasionada, como lo admite la pintura y lo tolera el bajo relieve, pues el personaje parecería afectado, preparado para causar impresión, “y correría el riesgo de caer en el estilo de Bernini”; el estatuario se ve obligado a dar al tronco y a los miembros una importancia igual a la de la cabeza y considerar con igual ardor la vida animal y la vida espiritual.

La civilización griega es la única que haya llenado esas dos condiciones. En esa clase de cultura y en esa etapa, precisamente, el cuerpo despierta gran interés; el alma no lo ha subordinado y relegado al último término y tiene valor por sí mismo. “He allí, pues, el cuerpo vivo, íntegro y sin velos, admirado, glorificado, presentado sin escándalo a los ojos de todos sobre su pedestal.” La cabeza no encierra un gran significado: no contiene, como las nuestras, un mundo de ideas finamente matizadas, de agitadas pasiones, de sentimientos complejos; la cara no está cincelada, afinada, atormentada; sólo muestra los rasgos principales, casi carece de expresión. En la estatua griega la cabeza no despierta mayor interés que lo miembros o el tronco; sus líneas y sus planos son continuación de los otros planos y las otras líneas; su fisionomía no es pensativa, no refleja costumbre alguna. Si el personaje se lanza hacia un fin, como el Discóbolo, el Combatiente, o el Fauno danzando, el propósito físico que lo anima absorbe todos los deseos y las ideas de que es capaz; lanzar bien el disco, asestar o parar el golpe con acierto, que la danza sea viva y rítmica: eso basta para su satisfacción, su alma no aspira a más. Pero ordinariamente su actitud es tranquila, nada hace y nada dice; no está atento; está en reposo; casi siempre su acción es indiferente; la idea que le ocupa es tan indeterminada y está para nosotros tan ausente, que aún hoy no se puede determinar con precisión la actitud de la Venus de Milo. Vive, esto le basta y satisface al espectador antiguo. “Los contemporáneos de Pericles y de Platón no necesitan de efectos violentos e imprevistos que agucen su atención embotada o su sensibilidad inquieta.” Tal es el círculo dentro del cual los ha colocado la sencillez de su cultura y del que nosotros hemos salido, empujados por la complejidad de la nuestra. “Han encontrado dentro de él, un arte apropiado, la estatuaria: nosotros hemos ya dejado atrás ese arte y debemos buscar entre ellos nuestros modelos.”

Las instituciones

 

I

Antes de fabricar el hombre de mármol o de bronce hicieron el hombre vivo, y la gran escultura se desarrolla en ellos al mismo tiempo que la institución que tiene a su cargo la formación del cuerpo perfecto. Ambas hacen su aparición en la primera mitad del siglo VII. En ese instante el arte realiza sus grandes descubrimientos técnicos. Hacia 689, Butades, de Sicione, tiene la idea de modelar y de cocer al fuego figuras de arcilla. En la misma época Roikos y Teodoro de Samos, inventan el procedimiento para vaciar el bronce en un molde. Hacia 650, Melao de Chío hace las primeras estatuas de mármol y, “después de las gloriosas guerras médicas, éstas comienzan a aparecer acabadas y perfectas.” Para entonces la orquéstrica y la gimnasia se convierten en instituciones regularizadas. “Ha concluido el mundo de Homero y sus continuadores, que son del siglo IX y VIII, Arquiloco, Calinos, Terpandro y Olimpos, han tenido lugar en una vasta transformación en la sociedad y en las costumbres. El horizonte del hombre se ha ensanchado y se amplifica cada día más; todo el Mediterráneo ha sido explorado; se conocen Sicilia y Egipto, sobre los cuales Homero sólo sabía de leyendas. Se multiplican las colonias que pueblan y exploran las costas de la Magna Grecia, de Sicilia, del Asia Menor, del Ponto Euxino. Todas las industrias se perfeccionan; las barcas de cincuenta remos de los viejos poemas se convierten en galeras con doscientos remeros. Un hombre de Chío inventa la manera de ablandar, endurecer y soldar el hierro. Se construye el templo dórico, se conocen la moneda, los números, la escritura; la técnica bélica varía, se combate a pie y formados en vez de luchar desde los carros y sin disciplina. Se establecen ciudades cerradas y defendidas, provistas de magistrados, sometidas a una policía, y que luego se convierten en repúblicas de ciudadanos iguales que eligen sus propios jefes.”

Al mismo tiempo, como consecuencia, la cultura del espíritu se diversifica, se extiende y se renueva. Sin duda, es aún enteramente poética; la prosa no se escribirá hasta más tarde, pero la melopeya monótona, que sostenía el hexámetro épico, cede lugar a una multitud de cantos variados y de metros diferentes. Al hexámetro se añade el pentámetro; se inventa el troqueo, el yambo, el anapesto; se combinan los pies nuevos con los antiguos formando dísticos, estrofas y toda clase de medidas. La cítara, que sólo tenía cuatro cuerdas, tiene siete; Terpandro fija sus modos y da los nomes de la música; Olimpos, y después Taletas, terminan de adaptar los ritmos de la cítara, de la flauta y de las voces a los matices de la poesía que acompañan.

En una aldea corsa, en los funerales, la voceadora improvisa y declama cantos de venganza delante del cuerpo de un hombre asesinado o cantos plañideros sobre el ataúd de una muchacha muerta en la flor de su juventud. En los montes de Canabria o de Sicilia, en los días de baile las jóvenes representaban con sus actitudes y sus gestos, pequeños dramas y escenas de amor.

“Era una ópera en pequeño y a domicilio.” Todos los poetas líricos de ese tiempo son asimismo maestros de coros; su morada es una especie de Conservatorio, una “Mansión de las Musas”. “Así, la vida privada en todas sus actividades, por sus ceremonias como por sus placeres, contribuía a hacer del hombre –en el sentido más hermoso de la palabra y con una dignidad perfecta- lo que llamamos un cantor, un figurante, un modelo, un actor.” La vida pública contribuía al mismo resultado. En Grecia, la arquitectura interviene en la religión y en la política, en la paz y en la guerra, para honrar a los muertos y celebrar a los vencedores. Había cantos para todas las circunstancias para todas las actividades de la vida militar; “entre otros, anapestos para ir al ataque al son de las  flautas.”

Pero el culto ofrecía aún más oportunidades para el desarrollo de la orquéstrica que la política y la guerra. Según los griegos, el espectáculo más agradable que se podía ofrendar a los dioses era presentarles hermosos cuerpos florecientes, desarrollados en todas las actitudes que demuestran la fuerza y la salud. Por esta causa las fiestas más sagradas eran desfiles de ópera y bailes serios. “En aquellas fiestas, Alcman y Estesicoro eran a la vez poetas, maestros de capilla, maestros de baile, algunas veces ayudantes, primeros corifeos de los grandes conjuntos, en los cuales coros de jóvenes y doncellas representaban en público la leyenda heroica o divina.” Una de esas danzas sagradas, el ditirambo, se convirtió más tarde en la tragedia griega.

La orquéstrica ha dado a la escultura las actitudes, los movimientos, los ropajes, los grupos; “el friso del Partenón tiene por motivos el desfile de las Panateneas y la pírrica ha sugerido las esculturas de Figalia y de Brudrun.”

II

Existía en Grecia, junto a la orquéstrica una institución más nacional aún y que constituía la segunda parte de la educación, la gimnástica. Aparece ya en Homero; los héroes luchan, lanzan  el disco, corren a pie y en carroza; el que no es hábil en los ejercicios corporales, es considerado “un comerciante”. Pero la institución no está todavía regularizada, no es pura, ni completa. Sólo en el período siguiente, al mismo tiempo que la orquéstrica y la poesía, se desarrolla, fija sus formas y adquiere la importancia final que conocemos. Su iniciación partió de los dorios, pueblo nuevo de raza griega pura, que descendió de sus montañas e invadió el Peloponeso; la colonia principal, la de los espartanos, se estableció en Laconia, después de avasallar y esclavizar a los antiguos habitantes: esto constituía un ejército acampado de manera definitiva, rodeado por enemigos diez veces más numerosos. De esta situación especial surgen las demás condiciones. El espartano está privado de comerciar, de ejercer una industria, de enajenar su lote de tierra, de aumentar la renta que le produce; sólo debe pensar en ser soldado. La vida del cuartel prima sobre la vida del hogar.

En cuanto a las artes, son las que convienen a un ejército. Han traído consigo un género de música particular, el modo dórico, el único acaso cuyo origen sea puramente griego[7]. El mismo baile es considerado como un ejercicio o un desfile. Hay otra danza llamada anapala, en la que los muchachos simulan la lucha y el pugilato. Pero las principales son las gimnopedias, grandes revistas en las que participa toda la nación, distribuida en coros. Todos habían ensayado el paso, las evoluciones, el tono, la acción, desde la infancia; en ningún otro país la poesía coral formaba unos conjuntos más amplios y mejor ordenados.

El efecto de esta disciplina fue pronto visible. Dominaron a los mesenios. Se convirtieron en los jefes de Grecia, y en el momento de las Guerras Médicas estaba tan bien establecido su ascendiente, que no sólo en tierra, sin en el mar, aunque casi no tenían navíos, todos los griegos, hasta los atenienses, aceptaban sus generales sin murmurar.

Poco a poco los griegos[8] toman de los espartanos, y en general de los dorios, los rasgos distintivos de sus costumbres, de su régimen y de su arte: la armonía dórica, la elevada poesía coral, varias figuras de las danzas, el estilo de la arquitectura, el traje más sencillo y más viril, la ordenanza militar más firme, la completa desnudez del atleta, la gimnástica erigida en sistema.

Para satisfacer tales gustos y necesidades, el gimnasio era la única escuela. Los ciudadanos libres eran los nobles de la antigüedad; por lo tanto no había ciudadano libre que no hubiese frecuentado el gimnasio; sólo con esa condición era considerado un hombre bien educado[9]; si no, se le despreciaba como a artesano de baja estofa.

Los maestros, verdaderos artistas, ejercitaban el cuerpo para darle no sólo vigor, resistencia y celeridad, sino también simetría y elegancia. Una multitud de textos nos confirman esta impresión, que nos conduce a una época más lejana que aquella en que fuera escrita, hasta los tiempos más hermosos del cuerpo desnudo; todo es significativo y de valor; nos muestra la tradición de la sangre, el efecto de la educación, el gusto popular y universal de lo bello, todos los orígenes de la escultura perfecta. Ciertamente, la raza era bella, pero se había embellecido más por su sistema de cultura; “la voluntad había perfeccionado a la naturaleza, y la estatuaria iba a terminar la obra que la naturaleza, aun cultivada, no podía realizar más que a medias.”

Hemos visto, así, que en el transcurso de dos siglos, las dos instituciones que cultivan el cuerpo humano, la orquéstrica y la gimnástica, nacen, se desarrollan, se propagan en derredor de los puntos de origen, se esparcen por todo el mundo griego, proporcionan el instrumento de la guerra, la decoración del culto, la era de la cronología; ofrecen la perfección corporal como principal objeto de la vida humana y llevan hasta el vicio la admiración de la forma perfecta. “Pensaron en lo real antes de pensar en la imitación; se interesaron en los cuerpos vivos antes de interesarse en cuerpos simulados; se ocuparon de formar los coros antes de esculpirlos. Siempre el modelo físico o moral precede a la obra que le representa; pero le precede poco, muy de cerca; es preciso que en el momento en que se realice la obra, el modelo esté aún presente en todas las memorias.”

III

“La estatuaria griega no sólo representó a los hombres más hermosos, sino que también esculpió las imágenes de los dioses y, a juicio de todos los antiguos, esos dioses fueron sus obras maestras. Al sentimiento profundo de la perfección corporal y atlética, se añadía en el público y en los maestros, un sentimiento religioso original, una idea del mundo hoy perdida, una manera peculiar de concebir, venerar y adorar las potencias naturales y divinas.”

“Basta leer a Herodoto para ver cuán viva se conservaba aún la fe en la primera mitad del siglo V. No solamente Herodoto es piadoso, devoto hasta el punto de no atreverse a proferir algunos nombres sagrados, a revelar determinadas leyendas, sino que toda la nación mantiene en su culto la gravedad grandiosa y apasionada que contemporáneamente expresan los versos de Esquilo y de Píndaro.” Los dioses están vivo, presentes; hablan, los hombres los ven, como a la Virgen y a los santos en el siglo XIII.

“Nunca terminaría si enumerase los signos de piedad pública; cincuenta años después todavía el pueblo la sentía con fervor.” Estos detalles revelan la persistencia de la antigua fe al mismo tiempo que el advenimiento del pensamiento libre. La nueva sabiduría no destruía la religión: la interpretaba, la conducía nuevamente a su fuente de origen, al sentimiento poético de las fuerzas naturales.

El estudio comparado de las mitologías ha mostrado recientemente que los mitos griegos, afines de los mitos sánscritos, no expresaban en su origen otra cosa que la actividad de las fuerzas naturales, y que el lenguaje fue gradualmente convirtiendo en dioses los elementos y los fenómenos físicos en toda su diversidad, su fecundidad y su belleza.

Cuando un pueblo siente la vida divina de las cosas naturales, distingue fácilmente el fondo natural de donde surgen las personas divinas. En los hermosos siglos de la estatuaria, ese fondo primitivo aun se transparentaba de un modo visible bajo las apariencias de la figura humana y concreta, con que la leyenda lo había traducido. “Para un alma sencilla y sana, un río, sobre todo si es desconocido, es por sí mismo una potencia divina.”

BIBLIOGRAFÍA

 

La gran mayoría de las citas son extraídas directamente del texto de Taine, de modo que no hago referencia a la misma fuente una y otra vez. Por otro lado, el resto de citas provienen del mismo Taine, así que las transcribo tal como existen en el libro “La Filosofía del Arte”; éstas no las cito a continuación.

Otras fuentes bibliográficas me han sido indispensables para interpretar y clarificar a Taine, aunque esto sin demasiada contradicción, ya que Taine es diáfano en sus planeamientos. Estas ideas son, en definitiva, sentencias de una elaboración generosa y amplia, llevadas hasta el límite del detalle y la ejemplificación.

No ha habido aquí intención de discutir o replantear: es, en líneas generales, el pensamiento de Taine sobre el arte de la estatuaria en Grecia.

  • TAINE, HIPÓLITO. LA FILOSOFÍA DEL ARTE. CUARTA PARTE: LA ESCULTURA EN GRECIA. EL ATENEO. BUENOS AIRES.
  • GOMBRICH, ERNST HANS. THE STORY OF ART. THE REALM OF BEAUTY. PHAIDON. BRITISH LIBRARY.
  • HAUSER, ARNOLD. HISTORIA SOCIOLÓGICA DE LA LITERATURA Y DEL ARTE. TOMO I. BUENOS AIRES.

[1]La cabeza de Juno en la villa Ludovisi y la cabeza de Júpiter de Otricoli.

[2]Alceo alaba a su hermano por haber ido a combatir a Babilonia y haber traído de allí un machete con el puño de marfil. – Relatos de Menelao en la Odisea.

[3] Canto II, “Enumeración de los guerreros y de los buques”.

[4] Tácito: Oe moribuse Germanorum. – Deorun nominibus appellant secretum illud, quod sola reverentia vident.

[5] Esquilo: Prometeo.

[6] Platón: Théanges, ed. Fred. Ast… tomo VIII, pág. 386.

[7] PLATÓN, en el Teages, dice de un hombre virtuoso que discurre sobre la virtud: “En la armonía maravillosa de sus acciones y de sus palabras se reconoce la manera dórica, la única verdaderamente griega.”

[8] ARISTÓTELES: Política, VIII, págs. 3 y 4.

[9]Kalokagathos, lo contrario de basannos.

agosto 25, 2011

KAFKA (Robert Crumb y D.Mairowitz)[Scan de Kosinski y Meisenhauser - CRG] [Corregido]

por Santiago Bustamante


agosto 12, 2011

Una introducción ilustrada al taoísmo: La Sabiduría de los Sabios

por Santiago Bustamante

Contiene 118 ilustraciones en color impresionante, este hermoso libro ofrece una introducción al taoísmo, uno de los grandes movimientos religiosos y filosóficos en el pensamiento chino. La incorporación de las selecciones de los escritos de JC Cooper, que explora el concepto del Tao (Camino), el simbolismo del Yin-Yang, y el pensamiento de los sabios taoístas principales. También se incluyen secciones sobre arte taoísta, el simbolismo de las plantas y los animales, el jardín taoísta, y la relación del taoísmo con el budismo y el hinduismo.

julio 27, 2011

Henri Pirenne – Las ciudades de la Edad Media

por Santiago Bustamante

Henri Pirenne
Las ciudades de la Edad Media
Alianza Editorial
Madrid, 1972

1. El comercio del Mediterráneo hasta el siglo VIII

En todo esto resalta con fuerza la continuidad del movimiento comercial del Imperio Romano tras las invasiones germánicas, que no acabaron con la unidad económica de la Antigüedad. Por el contrario, esta unidad se conserva, con una destacada nitidez, gracias al Mediterráneo y a las relaciones que mantiene con Occidente y Oriente. El gran mar interior de Europa no pertenece, como en otro tiempo, a un solo estado. Pero aún nada permite prever que dejará pronto de ejercer a su alrededor su atracción secular. A pesar de las transformaciones que presenta, el mundo nuevo no ha perdido el carácter mediterráneo del mundo antiguo. En las costas del Mediterráneo se concentra y se nutre todavía lo mejor de su actividad. Ningún indicio anuncia el fin de la comunidad de civilización establecida por el Imperio Romano. A comienzos del siglo VII, quien hubiera vislumbrado el porvenir no habría encontrado ninguna razón para no creer en la persistencia de la tradición.

Ahora bien, lo que era entonces natural y racionalmente previsible no se realizó. El orden mundial que había sobrevivido a las invasiones germánicas no pudo hacerlo a la del Islam, que se proyectó en el curso de la historia con la fuerza elemental de un cataclismo cósmico. En vida de Mahoma (571-632) nadie hubiese podido preverlo ni, consiguientemente, prepararse para ella. Sin embargo, bastaron poco más de cincuenta años para que se extendiese del Mar de China al Océano Atlántico. Nada se resiste ante ella. En el primer enfrentamiento derriba al Imperio Persa (633-644), arrebata sucesivamente al Imperio Bizantino Siria (634-636), Egipto (640-642), África (643-708) e irrumpe en España (711). Su avance invasor no cesará hasta comienzos del siglo VIII, cuando los muros de Constantinopla por una parte (717) y los soldados de Carlos Martel (732) por otra rompen su gran ofensiva envolvente contra los dos flancos de la cristiandad. Pero cuando su fuerza de expansión quedó agotada, había cambiado ya la faz de la tierra. Su repentino empuje destruyó el mundo antiguo. Se acabó la comunidad mediterránea que se agrupaba a su alrededor. El mar cotidiano y casi familiar que relacionaba todas sus partes va a convertirse en una barrera entre ellas. En todas sus costas la existencia social, en sus caracteres fundamentales, había sido la misma a lo largo de siglos, como lo eran o estaban próximas a serlo la religión, las costumbres o las ideas. La invasión de los bárbaron del Norte no había modificado esencialmente esta situación. Y he aquí que repentinamente le son arrebatados los propios países donde había nacido la civilización; el culto del profeta sustituye la fe cristiana, el derecho musulmán al derecho romano, la lengua árabe a la lengua griega y latina. El Mediterráneo había sido un lago romano; ahora se transforma, en su mayor parte, en un lago musulmán. Desde entonces separa, en lugar de unir, Oriente y Occidente europeos. Se rompe el vínculo que aún unía el Imperio Bizantino con los reinos germánicos del oeste.

julio 25, 2011

Gustav Klimt Gallerie

por Santiago Bustamante

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Gustav Klimt

1862-1918 Viena

El Belvedere tiene la mayor colección de pinturas de Gustav Klimt.

Klimt fue uno de los fundadores de la Secesión y organizador de exposiciones de arte en 1908 y 1909, y en gran parte responsable de la ruptura de la vanguardia internacional en Viena. El Belvedere muestra su evolución desde los primeros enfrentamientos con los impresionistas, la Secesión (El beso, 1908) procesados a través de las últimas obras, la influencia de los nazis y la joven generación de artistas austriacos, como Egon Schiele.

Gustav Klimt, El beso (detalle). 1907/08, Belvedere, de Viena, Gustav Klimt, Judith I (detalle). 1901, Belvedere, de Viena Gustav Klimt Allee im Park en frente del castillo de cámara (detalle). En 1912, Belvedere, de Viena

Gustav Klimt, el Tribunal Actor Josef Lewinsky (1835-1907) como Carlos en “Clavigo”. 1895, Belvedere, de Viena, Gustav Klimt, Sonja Knips (detalle). 1898, Belvedere, de Viena Gustav Klimt detalle del Friso de Beethoven: “El deseo de felicidad” (detalle). 1901/1902, el Belvedere, en Viena, en calidad de préstamo en la Secesión

Gustav Klimt, Serpientes acuáticas I (detalle). 1904-1907, Belvedere, de Viena, Gustav Klimt, Fritza Riedler (detalle). 1906, Belvedere, de Viena Gustav Klimt Jardín con girasoles Granja (detalle). C. 1906

Gustav Klimt, Adán y Eva (detalle). 1917 – 1918, Belvedere, de Viena, Gustav Klimt, Johanna Staude (detalle). 1917/18, Belvedere, de Viena, Gustav Klimt, La Novia (detalle). 1918, Belvedere, de Viena

El 14 de 07 1862 Gustav Klimt nació el segundo de siete hijos. Durante sus estudios en la escuela de arte que fundó con su hermano Ernst y Franz Matsch, compañeros estudiante,s compartió un estudio como “Compagnie artista”. Como parte de la construcción de la carretera de circunvalación en 1883, que recibió importantes pedidos para decorar el teatro y el Kunsthistorisches Museum de Viena.

1897 Klimt fue uno de los fundadores de la Secesión de Viena. Su compromiso ha sido la renovación de las artes y la promoción de jóvenes artistas como Egon Schiele y Oskar Kokoschka.

El escándalo llevó a sus cuadros en 1905 para un retiro de profesores de la pública. Klimt continuó trabajando exclusivamente para la burguesía liberal. Creó los retratos famosos de las damas, cuyo estilo de desarrollo de los primeros retratos de Sonja Knips (1898) Fritza Riedler (1906) – una refinada muestra del estricto arte bidimensional – incluyendo el retrato inacabado de Johanna Staude (1917-1918) se puede remontar impresionante. Además, Klimt creó también auftragslos representaciones alegóricas y simbólicas, principalmente, los más famosos El beso (1908).

Durante los meses de verano, la familia se trasladó Klimt Flöge Emilie, su compañero, de regreso a la región de Salzburgo. Allí, él hizo la mayor parte de sus paisajes, como prado de amapolas (1907) y Park Avenue en frente del palacio Kammer (1912).

Klimt conoció un gran éxito durante su vida. Numerosas órdenes de Viena y de la burguesía internacional, de Adele Bloch-Bauer o de la familia Lederer, así como exposiciones de las asociaciones de artistas y miembro honorario en el espectáculo dentro y fuera de este.

El 6 de Gustav Klimt murió en febrero de 1918 a la edad de 56 años a partir de los efectos de un derrame cerebral. Dejó tras de sí muchas pinturas sin terminar, incluyendo la novia, y Adán y Eva.

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julio 20, 2011

David Mazzucchelli – Asterios Polyp

por Santiago Bustamante

…so when a man says, “I don’t sleep with a woman I can’t talk with afterward”… what he means is, “I don’t talk with a woman I can’t sleep with afterward.”

junio 8, 2011

Apéndice: Resumen de las Prácticas del Yoga del Sueño

por Santiago Bustamante

LAS CUATRO PRÁCTICAS FUNDAMENTALES

Cambiar los Rasgos Kármicos
A través del día, permanece constantemente en la consciencia de que toda experiencia es un sueño. Encuentra todas las cosas como objetos en un sueño, todos los eventos como eventos en un sueño, todas las personas como personas de un sueño. Visualiza tu propio cuerpo como un cuerpo ilusorio transparente. Imagina que estás en un sueño lúcido durante el día completo. No permitas que estos recordatorios sean una mera repetición sin significado. Cada vez que te digas a ti mismo, “Esto es un sueño”, vuélvete más lúcido en realidad. Involucra tu cuerpo y tus sentidos para volverte más presente.

Remover el Aferramiento y la Aversión
Encuentra todas las cosas que crean deseo y apego de la misma manera que los fenómenos ilusorios, sin significado y luminosos del sueño. Reconoce tus reacciones a los fenómenos como en un sueño; todas las emociones, juicios y preferencias están siendo soñados. Puedes estar seguro de que estás llevando a cabo esto correctamente si inmediatamente luego de recordar que tu reacción es un sueño, el deseo y el apego disminuyen.

Fortalecer la Intención
Antes de ir a dormir, revisa el día y reflexiona sobre cómo la práctica ha sucedido. Permite que las memorias del día aparezcan y reconócelas como memorias del sueño. Desarrolla una fuerte intención de estar consciente en los sueños de la noche que viene. Pon tu corazón entero dentro de esta intención y pide fuertemente por el éxito.

Cultivar la Memoria y el Esfuerzo Alegre
Comienza el día con la fuerte intención de mantener la práctica. Revisa la noche, desarrollando la felicidad si recordaste o fuiste lúcido en tus sueños. Vuelve a cometerte a la práctica, con la intención de volverte lúcido si no lo fuiste, y para desarrollar más aún la lucidez si lo fuiste. En cualquier momento durante el día o durante la noche es bueno pedir por el éxito de la práctica. Genera una intención tan fuerte como sea posible. Esta es la llave para la práctica.

PRÁCTICAS PREPARATORIAS ANTES DE DORMIR
Nueve Respiraciones Purificadoras
Sentarse en posturas de meditación antes de acostarse a dormir, realiza las nueve respiraciones purificadoras.

Guru Yoga
Practica el guru yoga. Genera fuerte devoción, luego surge tu mente con consciencia pura del maestro, el maestro último que es la consciencia primordial, tu naturaleza verdadera.

Protección
Acuéstate en la postura correcta, hombres en el lado derecho, mujeres en el lado izquierdo. Visualiza dakinis alrededor de ti, protegiéndote. Usa la imaginación para trasformar el cuarto en un ambiente protegido, sagrado. Suaviza tu respiración y calma tu mente, obsérvala hasta que estés relajado y presente, sin atraparte en historias y fantasías. Crea una intención fuerte de tener sueños vívidos, claros, de recordas los sueños, y de reconocer el sueño como un sueño mientras estés allí.

LAS PRÁCTICAS PRINCIPALES
Traer Consciencia en los Canales Centrales
La práctica de la primera observación de la noche. Enfócate en el centro de la garganta, en una A pura, translúcida y cristalina que está teñida de rojo, por el color de los cuatro pétalos rojos sobre el cual reposa. Fúndete con la luz roja.

Incrementa Claridad
Dos horas aproximadamente, despierta. En la misma postura de león, practica las respiración siete veces. Enfócate en el teñido blanco en el chakra del pecho a medida que te duermes. Permite que la luz blanca lo disuelva todo, hasta que tú y la luz sean uno.

Fortalece Presencia
Luego de dos horas más aproximadamente, despierta de nuevo. Reposa en tu espalda sobre una almohada alta con tus piernas ligeras y cruzadas confortablemente. Enfócate en el HUNG negro en el chakra del corazón. Respira profundamente, con plenitud y suavidad, veintiuna veces. Fúndete con el HUNG negro y duérmete.

Desarrollar Ausencia de Miedo
Dos horas más tarde, despierta de nuevo. No es necesaria ninguna postura particular o respiración es necesaria. Enfócate en un teñido negro y luminoso en el chakra secreto, detrás de los genitales. Duérmete mientras te fundes con la luz negra.

Luego de cada despertar trata de estar presente y de permanecer con la práctica. En la mañana, el despertar final de la noche, sé presente inmediatamente. Revisa la noche, genera intenciones, y continúa con la práctica durante el día.

Adicionalmente, es de ayuda tomarse un tiempo para realizar la práctica de permanecer calmado (zhiné) durante el día. Esto te ayudará a tener la mente en calma y enfocada y beneficiará todas las demás prácticas.

El punto más importante tanto de la preparación y de la práctica principal es mantener la presencia tan consistentemente como sea posible durante el día y la noche. Esta es la esencia de ambos yogas, el del sueño y el del dormir.

mayo 30, 2011

Bernini y Costanza

por Santiago Bustamante

Bernini por supuesto lo tenía todo para triunfar: es astuto, encantador, extremadamente bien contectado, aterradoramente culto, ferozmente disciplinado, siempre entregaba los encargos cuando decía que lo haría, y no bebía. En otras palabras, era el opuesto de Caravaggio.

El cavaliere Bernini siempre tenía una manera cavaliere con sus asistentes. Cree que es el amo y señor del mundo, se quejaba su madre. Así que tomó lo que necesitaba: experiencia técnica, trabajo de pulido, y en el caso de uno de sus asistentes, Mateo Bonarelli, su esposa. Su nombre era Constanza. Constancia: ¿Les hacía eso gracia a ella y a Bernini en la cama? Héla aquí en 1637, en la cumbre de su relación. Como pueden observar, nunca tuvo suficiente con ella. Y debido a la intensidad de este rebosante deseo, llega una nueva forma de escultura europea.

Antes de Constanza, el busto había sido completamente respetable y estaba por lo general reservado para las tumbas. Sólo los romanos hacía mucho tiempo, habían usado esta forma de escultura para retratos informales.
Pero informal no se ajusta a Constanza, qué tal intimidad. Porque este retrato describe a una mujer cuya pasión está escrita sobre su rostro y su cuerpo, cuyo temperamento coqueto sólo añade combustible al fuego de su amante. A esto nos referimos cuando decimos “tallado amorosamente”. Bernini estaba aliviando sus caricias con su cincel, destapando la blusa hasta la implicación mínima más seductora de toda la escultura europea.

 

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mayo 23, 2011

La Adquisición de Lenguas

por Santiago Bustamante

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Descargar versión en pdf:

LA ADQUISICIÓN DEL LENGUAJE

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(La Experiencia Sensorial Completa – Propuesta de Estimulación Sensorial y Cognitiva en el Aula – La Adquisición de una Lengua Extranjera y la Oratoria)

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Is this a boon so kindly given?

Lord Byron

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Introducción

Una nueva perspectiva sobre la educación se hace necesaria. Las razones son múltiples, y no quisiera entablar una discusión sobre por qué está confundida o equivocada, ni tampoco sobre cómo debería ser la educación, sino ofrecer herramientas para que cada persona obtenga una perspectiva consciente de lo que implica el ejercicio de experiencias con propósitos de formación, del cultivo del espíritu, del cuerpo y el intelecto. Una idea general e ilustrativa podrá verse en la conferencia “Cambiando los Paradigmas en la Educación”, de Ken Robinson. Este video nos presenta en el estado del arte.

El presente esfuerzo busca una integración de conocimientos, que hacen parte de dos grupos divididos desde la remota antigüedad. Dos concepciones divididas por causas fortuitas y de naturaleza histórica, que enfatizan en experiencias sensoriales y cognitivas que parten de una misma base fundamental: la naturaleza del ser humano.

Oriente y Occidente han estado separados por sus concepciones fundamentales sobre la vida, y mi intención no es más que señalar sus más altos logros y sus vínculos, y proponer una unificación. Son la ciencia occidental y la meditación budista. Este es tan sólo el punto de partida. Quisiera evitar toda discusión filosófica o de especulación, y centrarme en señalar sus grandes potenciales, sus concepciones conceptuales, con objeto de proponer un medio por el cual pueda establecerse el puente de integración. Las actividades propuestas para el aula de clase son a mi parecer esenciales para la estimulación de los seres humanos, y permiten una base para la adquisición de nuevas lenguas y el ejercicio de las facultades humanas a través de la comunicación, de la interacción entre personas.

Esta integración se estructura en tres partes: en primera instancia se dará una base conceptual sobre la percepción del mundo y los procesos cognitivos que realiza el cuerpo, es decir, sobre cómo los seres humanos elaboramos el lenguaje y el pensamiento. Esto se expresará de manera que dé cuenta de las divisiones de los pareceres que a su vez dividen Oriente y Occidente. Acto seguido se enumerarán un conjunto de ejercicios o actividades que ofrecen un potencial enorme para la estimulación sensorial y cognitiva y las facultades del pensamiento y el lenguaje. Esto pretende establecer una base, una disposición para aprender y para comprender el mundo. Finalmente se propone un aprendizaje eficiente para el estudio de las lenguas, para su adquisición. La piedra angular de esta tercera parte es la comunicación oral. He decidido llamar Oratoria y se divide en dos partes: la adquisición de una nueva lengua en una aplicabilidad comunicativa, en consonancia a como adquirimos la lengua madre, y la propuesta de Oratoria en las Escuelas, que propone el pensamiento correcto y la expresión precisa.

Quizá algunos asuntos se presentarán osados al intelecto académico o al oído ignorante, sin embargo tengo pleno convencimiento de que todo lo planteado y propuesto es natural en el ser humano, y será un punto de partida para una discusión sana y conciliadora. Es inútil mencionar que busca una aplicabilidad inmediata y satisfactoria, y que servirá como herramienta en el aula de clase, y nunca como una imposición institucional.

Leer trabajo de investigación aquí (PDF)

LA ADQUISICIÓN DEL LENGUAJE

mayo 21, 2011

LA VIDA Y LA MUERTE

por Santiago Bustamante

Por Santiago Bustamante

It is enough for me to prove
That what I lov’d and long must love
Like common earth can rot.
Lord Byron
 

La moderna sociedad industrial es una religión fanática. Estamos demoliendo, envenenando, destruyendo todos los sistemas vitales del planeta. Estamos firmando letras que nuestros hijos no podrán pagar… Nos comportamos como si fuéramos la última generación que va a vivir en el planeta. Sin un cambio radical de corazón, de mente, de visión, la Tierra acabará como Venus, calcinada y muerta.
Lutzenberger


En una conferencia sobre la evolución del lenguaje, el expositor elaboró un recuento histórico desde la aparición de la vida en el planeta hasta el desarrollo del ser humano moderno; este recuento fue expresado en términos temporales que buscaba resaltar el corto tiempo del imperio del hombre sobre la Tierra. De manera que los miles de millones de años de historia terrestre, fueron expresados como un calendario de doce meses. Así, en Enero aparecía la vida en su forma más básica, los organismos unicelulares en el fondo del mar; en Febrero organismos más complejos, en Marzo las especies del agua y algunas plantas, más tarde en el calendario los anfibios, luego los reptiles y las primeras aves durante el mes de Agosto; luego las separaciones continentales y la Edad de Hielo, la extinción de los dinosaurios y la llegada de los primeros mamíferos en Octubre, luego la evolución de los primates, las emigraciones lejos de los bosques y la vida en comunidades nómadas; el desarrollo de las herramientas, hasta la llegada del mito y del lenguaje, a mediados de Diciembre. El 31 de Diciembre se hace mención de la aparición del hombre civilizado, y durante los primeros minutos de existencia (unos cinco mil años), ya estábamos acabando con el planeta. En términos concretos, desde la época industrial con la invención de la máquina a vapor, doscientos años, unas pocas décimas de segundo, y ya estamos al borde de la destrucción ineludible.

A estas alturas de la historia no nos sorprende que la sociedad occidental, a pesar de sus enormes logros tecnológicos, carezca de una comprensión de la muerte. La tradición científica, orgullo de la civilización, no ha sido más que nuestra propia condena, y tal parece que se fundamenta en un error de concepción. Cuando pensamos en la ciencia, sabemos que se trata de una exterioridad que en primera instancia percibimos y desciframos con lenguajes complejos, que han sido producto de interminables investigaciones por parte de los cerebros más privilegiados. Hombres como Gauss y Euler han dado grandes pasos en la comprensión del mundo, y a ellos y muchos otros debemos las comodidades de la modernidad. A veces no concebimos la electricidad y el agua caliente en las mañanas como triunfos de la civilización, como realidades inconcebibles para otras épocas. Estos trabajos de comprensión de la exterioridad servían como herramienta para el hombre. La exterioridad no era más que una fuente, un medio, para propósitos que cada sociedad consideraba ideales. Incesantemente se emprendían nuevas tareas, y los resultados eran asombrosos. El desarrollo de la náutica, que en tiempos de Colón pretendía hacerse con la sal y la pimienta en la India para sazonar los platos de los nobles europeos, fue el motivo del descubrimiento de un continente. Los desarrollos en maquinaria de guerra, desde la invención de los espejos cóncavos en tiempos de Arquímedes, los lanzadores de proyectiles múltiples y catapultas de Leonardo y Cellini, la bomba atómica y de hidrógeno de Neumann, Bohr y Rutherford, han propiciado también descubrimientos que nunca hicieron parte de la naturaleza humana, como la textura del polvo lunar y fuentes de energía inagotable, y que ahora hacen parte de nuestro sueño y nuestra vigilia.

Sin embargo estos logros han cavado más hondo las tumbas de nuestros congéneres. El precio de los logros en vida no ha sido otro que el de la vida misma. Y occidente está plagado de ejemplos, que retornan siempre al mismo punto de partida: el sufrimiento humano. La ciencia, el gran logro occidental, constantemente cae en manos de quienes usan las herramientas con propósitos torcidos: el sometimiento del resto, para sobresalir de entre ellos. Sin duda, el propósito de la ciencia, la comprensión de la exterioridad y el uso de la herramienta, es fundamental y noble, por la razón de que siempre depende del uso que hagamos de las cosas, del propósito que tengamos para con los medios. En muchas ocasiones los medios han tenido propósitos ciegos, o se han truncado cuando han caído en las manos menos adecuadas. Pensemos un instante en Odisea Espacial 2001, del cineasta Stanley Kubrick: hay dos momentos fundamentales en la obra, que poseen un elemento común y simbólico: una pared de metal liso. Se inicia con la conquista del simio sobre el otro simio por su posesión de la herramienta, un hueso como extensión del brazo que multiplica su fuerza. Aquí el propósito es la supervivencia y supremacía. El segundo momento es una sociedad futurista no muy lejos de la nuestra, donde se realizan constantes viajes al espacio. Aquí existe una máquina, una herramienta de última tecnología que piensa como los hombres y toma decisiones. En un viaje hacia Júpiter, los hombres han confiado a la máquina el liderazgo de la operación, y la máquina ha supuesto la muerte de casi todos los pasajeros. Aquí el propósito es la idealización y glorificación de la herramienta, del medio, lo que significa la condena humana en su exploración espacial. Dos elementos busca resaltar el director: el propósito y la herramienta. Cuando la civilización confunde estos conceptos, la sociedad se pierde, cae en desgracia y muere.

El período histórico que siguió a la Segund Guerra Mundial ha sido de ideales ablandados por las comodidades tecnológicas. Y la comodidad nos ha llevado a relajar nuestros cuerpos, a prescindir de las tensiones esenciales del ser, y somos débiles y quejumbrosos. Pasamos tiempo en frente de pantallas que nos adormecen sin dejarnos dormir y nos dejamos guiar por líderes que no vemos con nuestros propios ojos. Algunos sociólogos actuales han llamado la generación C a aquellos nacidos en la décadas de los noventas, que siempre están “conectados”, a los que viven frente a las pantallas y pertenecen a comunidades virtuales e interactúan allí más que en su propia sociedad. A tal punto hemos llegado, que somos educados para negar la muerte, nos han enseñado que ésta no significa más que aniquilación o pérdida. Hipólito Taine nos da una perspectiva distinta de la muerte, cuando ilustra los hábitos de épocas maduradas por la miseria y la guerra constante: “Es claro que semejantes costumbres y semejantes máximas tienen gran influencia sobre los caracteres. Primero, esa falta absoluta de justicia y de policía, esa licencia para atacar y asesinar, la obligación de vengarse sin piedad y de hacerse temible para subsistir, el constante empleo de la fuerza, templan las almas; el hombre adquiere el hábito de las resoluciones extremas y súbitas; debe elegir entre matar o hacerse matar en un instante. Además vive en un continuo y grave peligro, está lleno de ansiedad y acometido por pasiones trágicas y no se entretiene en valorar con finura los matices de sus sentimientos; no siente la serena curiosidad de la crítica. Las emociones que lo embargan son fuertes y sencillas. No está en juego la consideración de una faz de su conducta o una parte de su fortuna; es toda su vida y la de los suyos. De lo más alto puede caer a lo más bajo, y como Ramiro, Poggio, Gravina, Oliveretto, despertar bajo el filo de un cuchillo o la cuerda del verdugo. La vida es tormentosa y la voluntad está en perpetua tensión. Las almas son más fuertes y desarrollan toda su actividad. Tal era el soberbio animal, valeroso, luchador y extraordinariamente fuerte, que las rudas costumbres de la Edad Media habían plasmado, y que una larga paz y un orden estable han ablandado entre nosotros”. Ahora vivimos con la negación constante de la muerte, según las promesas de juventud eterna de los medios de comunicación (la ciencia al servicio de las corporaciones y los estados totalitarios, la propaganda negra en tiempos de paz), o bien vivimos aterrorizados. Incluso hablar de la muerte es morboso, “y sólo el hecho de mencionarla es correr el riesgo de atraérsela”.

Las imaginaciones colectivas pintan la muerte con los materiales de cada comunidad, de cada mitología. Los germanos concebían la muerte como un guerrero de armadura completa y mandoble, asestando golpes temibles. Los latinos la imaginamos como una mujer huesuda que viste telas raídas y que maneja bien la guadaña. La Edad Media, aquella época febril donde había de vivirse siempre con temor a una invasión bárbara, a la hambruna, a la devastación de las cosechas y la muerte en las guerras de los feudos, es una ilusión que sólo concebimos por las amenazas de la televisión y los periódicos. Pero estos miedos son infundados, en su gran mayoría, porque ahora no los concebimos debido a la vigilancia del ojo despierto del Estado y el Gobierno. (Recordemos el Ojo de Saurón en la mitología tolkieniana, en la epopeya del Señor de los Anillos y El Hobbit, que es profundamente una concepción de la cristiandad en sus papeles de dualidad entre el bien y el mal: aquel ser que nunca duerme y que siempre está buscando.) Pensemos en lo siguiente: si existe una realidad por fuera de nosotros, que percibimos a través de nuestros sentidos físicos, cualquier filtro que se interponga será llamado herramienta, experiencia mediática, medio. De ser esto cierto, entonces cualquier medio de comunicación cumple a cabalidad el papel del Dios medieval que acogía las imaginaciones febriles de aquel milenio. Más aún: cada época tiene sus modos de concebir el final del mundo. La Edad Media concebía el fin con la Ira de Dios, cuyo dedo nos aplastaría cuando el creador estuviera, en palabras de Iago, aquel hábil conversador y torcido personaje de Shakespeare, “In my angry mood”, en mi humor airado. La postguerra imaginó una gran explosión, luego de que un viejo ruso loco lleno de condecoraciones apretara el botón rojo de la guerra nuclear. Nosotros nos imaginamos calcinados en un hervidero, que poco tiene que ver con el Infierno de Dante. Durante mucho tiempo pensé que el cambio climático no era más que un recuento de eventos geológicos que siempre han existido desde la formación de los continentes y los océanos; “sólo que ahora hay cámaras para filmarlos”, solía pensar. Sea como fuere, sí es cierto que los medios extraen la información de la realidad que contribuye a sus propósitos y a sus ideales, porque somos muchos habitantes y los gobiernos deben guiar el rebaño. H.P. Lovecraft, el perturbado genio de mundos cósmicos y primigenios, escribió alguna vez: “The oldest and strongest emotion of mankind is fear, and the oldest and strongest kind of fear is the fear of the unknown.” La emoción más antigua y más fuerte de la humanidad es el miedo, y la forma más antigua y más fuerte del miedo es el miedo hacia lo desconocido. Y luego la televisión nos informa que la tierra se ha desplazado algunos centímetros de su órbita alrededor del sol debido al terremoto en Chile, lo cual, por operación geométrica de tangentes, funcionaría igual que aquella arma oriental con la que David mató a Goliat. Horrores más refinados, incluso de eso carece nuestra época.

“Otros contemplan la muerte con un buen humor ingenuo e irreflexivo, pensando que, por alguna causa desconocida, la muerte les irá bien y que no hay por qué preocuparse”. Cuántas veces hemos escuchado decir: “Bueno, morirse es algo que le pasa a todo el mundo; no es nada grave, es un hecho natural. Todo irá bien”. Pero esto no es más que un desconocimiento de la importancia de la muerte. Y la religión contribuye. Shinzen Young, maestro budista de la tradición Vipassana (que en sánscrito significa “saber ver”, “distinguir”), en el capítulo “El Nacimiento del Budismo” de su obra “La Ciencia de la Iluminación”, dice lo siguiente: “En contraposición a esto, las formas antiguas del budismo fueron llamadas “Hinayana”, el Pequeño Vehículo. Obviamente este es un término peyorativo, que fue creado por las personas del Gran Vehículo (“Mahayana”), para rebajar las formas tempranas del budismo. Rebajar es tal vez un vocablo demasiado fuerte. Estos grupos nunca peleaban entre ellos, no se perseguían los unos a los otros, nunca se decían “Irás al infierno”, nunca hacían las clases de cosas que tendemos a asociar con rivalidad de sectas en la tradición occidental. Nunca había Cruzadas ni Yihad o Inquisiciones o ninguna cosa que remotamente se les pareciera. Pero había una diferencia en el énfasis, eso es seguro.” Oriente nunca tuvo guerras sectarias. La religión nunca significó para ellos un motivo de muerte a destajo y supremacía. No contribuye a este artículo la enumeración de circunstancias donde millones de vidas fueron dispuestas por los ideales y los propósitos confundidos.

No resulta contaminado asociar la conducta de los países más ricos y poderosos con el llamado mundo de los dioses de la tradición budista. Según las enseñanzas, “la distracción placentera es la semilla del reino de los dioses” Allí la Envidia, los Celos, la Ignorancia, la Avaricia y el Odio, semillas de los demás reinos, permanecen “balanceados como cinco voces armónicas en un coro. Los dioses están perdidos en una sensación embriagadora de alegría perezosa y placer individual. Disfrutan de gran riqueza y comodidad en vidas que duran tanto como un eón. Todas las necesidades parecen estar satisfechas y todos los deseos saciados. Tal como es verdad para algunos individuos y sociedades, los dioses son atrapados en el placer y en la búsqueda del placer. No tienen sentido de la realidad más allá de su experiencia. Perdidos en diversiones y placeres sin sentido, están distraídos y no giran hacia el camino de la liberación. Pero la situación cambia en última instancia cuando se agotan las causas kármicas para la existencia en el reino de los dioses. A medida que se acerca la muerte, el dios agonizante es abandonado por amigos y compañeros, quienes son incapaces de hacer frente a la prueba de su propia mortalidad. El anterior cuerpo perfecto se envejece y deteriora. El periodo de felicidad ha acabado. Con ojos divinos el dios puede ver las condiciones del reino de sufrimiento dentro del cual está destinado a renacer, e incluso antes de la muerte inicia el sufrimiento de la vida que llega.” Los cónyuges y amantes de los dioses ya no osan acercárseles, sino que les “arrojan flores desde la distancia y rezan a la ligera para que vuelvan a renacer como dioses”. Esta forma de muerte es igual a como se trata hoy a los ancianos, a los enfermos y a los moribundos. Incluso los amigos los tratan como proscritos, si se trata de una enfermedad como el sida, y cargan su estigma repugnante hasta que puede descansar en paz.

Cuando le preguntaron al Buda Siddharta Gotama si existía una vida después de esta vida, el Iluminado respondió que la razón de la pregunta no era saber la respuesta, porque aquella persona aún no se había librado del sufrimiento que la llevaba a cuestionarse.

“¿Qué observación sobre el mundo moderno podría ser más escalofriante que la de que casi todos mueren sin estar preparados para la muerte, tal como han vivido sin estar preparados para la vida?” Sólo a través del conocimiento interior podemos comprender la muerte y afrontarla. La tradición oriental ha tenido un desarrollo milenario de una herramienta que es contrastable con la ciencia occidental, que es su fruto máximo, el motor de su constante cambio y sus hallazgos. Sin embargo, este desarrollo milenario de la tradición oriental tiene un enfoque direccionalmente opuesto. Mientras que occidente busca en su exterior, en la realidad externa de cada ser las respuestas de su propia condición, oriente ha desarrollado una herramienta para hallar las mismas respuestas, pero dirigido hacia dentro, hacia el interior. Se le ha llamado meditación. La meditación les ha permitido percibir adecuadamente el mundo, y así lo dicta su tradición: el proceso por el cual el ser abandona el sufrimiento comienza desde la percepción adecuada de las cosas, por lo que son y no por las especulaciones que hagamos de ellas. Esto lleva a actuar en consonancia, a evitar los falseamientos.
Los imperios orientales son milenarios y aún existen, y poco han cambiado desde entonces. Occidente ha visto en el cambio las maravillas del asombro, que puede verse tanto en las cosmogonías como en la física, en las corrientes artísticas que moldean los temperamentos, en los sistemas políticos, económicos y militares, que establecen las prioridades y los ideales de las sociedades.

En última instancia, se busca una integración, una conciliación entre circunstancias fundamentales del ser humano: la interioridad y la exterioridad. El maestro Shinzen Young propone, en el penúltimo capítulo “Ciencia, Espiritualidad y El Futuro de la Humanidad”, un estudio investigativo en ciencias de cinco o seis décadas, acompañado de un tiempo igual de meditación. El énfasis en una u otra ha definido ambos hemisferios del planeta. Algo adicional: esta misma división oriente-occidente existe en nuestro cerebro: dos hemisferios que desempeñan funciones distintas: el izquierdo es lineal y lógico, el derecho es visual y simultáneo. Recientes reflexiones y estudios me han llevado a establecer puentes cognitivos entre uno y otro, precisamente para lograr una integración y una simultaneidad. Visualizo a oriente con un énfasis en el hemisferio derecho, de sensaciones corporales y tranquilidad, y a occidente con un énfasis lógico y serial. Pero incluso el cerebro posee mecanismos de transacción, sólo que corresponde a nosotros ser ecuánimes con nuestras percepciones y nuestros actos. Una cosa sí tienen en común, aunque a grandes rasgos en occidente y muy personalmente en oriente: la impermanencia: nada es fijo, todo cambia.

BIBLIOGRAFÍA

• Byron, Lord. Selected Poetry. Oxford World’s Classics. Oxford University Press. 1998.
• Lutzenberger, José Antonio. Sunday Times. Londres. Marzo de 1991.
• Taine, Hipólito. La Filosofía del Arte. El Ateneo. Buenos Aires. 1951.
• H. P. Lovecraft. Dagon and Other Macabre Tales. Arkham House. 1965.
• Rimpoché, Songyal. El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte. Urano. Barcelona. 1994.
• Rimpoché, Tenzil Wangyal. The Tibetan Yogas of Dream and Sleep. Snow Lion. New York. 1998.
• Young, Shinzen. The Science of Enlightenment. Audiobook. Sounds True. 1997.

mayo 16, 2011

El Lenguaje en la Interacción de Cortejo

por Santiago Bustamante

MARCO TEÓRICO
El lenguaje sexual ha sido poco estudiado, con excepciones notables de los círculos de la seducción: se trata de una amplia literatura que ha considerado como fundamental el lenguaje no verbal, la comprensión de la sub-comunicación femenina y ciertos usos verbales, como esenciales para una exitosa interacción de cortejo. Adicionalmente, algunos artículos en revistas antropológicas señalan fenómenos lingüísticos vinculados a la sexualidad, sin embargo, tal como lo menciona George Steiner en su ensayo El Lenguaje Animal (Steiner, 1971), el terreno sigue siendo desconocido para la lingüística académica. Este es el estado de arte.
Como parte esencial de la vida, la sexualidad posee una complejidad enorme en los seres humanos, y es un factor determinante en la constitución social. La contemporaneidad posee también sus propias formas de expresión con respecto a las relaciones y la interacción de cortejo, que difieren de otros momentos históricos. Es en este punto donde hallamos un lugar desde donde observar. Diversos cambios han surgido en la sociedad moderna que han cambiado las dinámicas sociales: el privilegio de la mujer en la sociedad y la libertad sexual. Esto, entre muchas otras causas y consecuencias, de todo tipo de órdenes intelectuales y sociales, ha permitido una nueva expresividad lingüística.
El lenguaje como manifestación del deseo sexual ha sido estudiado por el psicoanálisis, sin embargo esta investigación nace a partir del estudio de los nuevos hallazgos en las teorías psicolingüísticas del lenguaje y del pensamiento. Con el desarrollo de la neurociencia, los planteamientos sobre la procedencia del lenguaje sitúan la discusión en un nivel biológico y social, simultáneamente. Hasta hace un par de décadas, se daba por suficiente la explicación de que el lenguaje tenía un fundamento social, y ello bastaba para aplacar las opiniones. La gramática generativa y transformacional abrió paso a disciplinas que habían estado enfocadas en la periferia de las discusiones sobre lenguaje y pensamiento, y éstas entraron a reafirmar nuestra condición de animales con una comunicación compleja y particular.
La genética, la bioquímica neuronal, la psicolingüística, han fundado un camino para permitir emitir el siguiente enunciado: si el lenguaje y el pensamiento ocurren simultáneamente, y si hablamos del pensamiento en términos bioquímicos de todo el sistema nervioso central y el cerebro, entonces podemos hablar de una gramática, una sintaxis del cuerpo físico. La sexualidad, dentro de su inmensa complejidad, situada en un plano biológico e instintivo y luego atravesada por el lenguaje humano, requiere un tratamiento delicado y en un conjunto corporal, social y psíquico, no sólo en la intención comunicativa sino en sus mismos medios de expresión verbal y no verbal. Este tratamiento debe observarse siempre desde la comprobación en la práctica real.
Múltiples manuales de seducción estudian a profundidad las mecánicas sociales del cortejo, las conductas evolutivas de la femineidad, los impedimentos y logros comunicativos del hombre – que introducen conceptos como lenguaje no verbal del macho alfa y la sub-comunicación femenina –, y explican con detalle las prácticas del cortejo eficiente.
Dos fuentes teóricas fundan la presente investigación: la psicolingüística y las ramas generales de la sociolingüística. Además, las investigaciones recientes en el área del lenguaje y la sexualidad, al igual que los exhaustivos manuales de seducción, pueden guiar el análisis con la comprobación real.
En la obra Extraterritorial, George Steiner afirma lo siguiente: “Enormes cantidades de información extremadamente sutiles y específicas son formuladas, transmitidas, recibidas y comprendidas en cada instante del proceso de la vida” (Steiner, 1971). Y más adelante señala lo siguiente:
“Desde la verbalización de lo imaginario al amplio contexto de intercambios eróticos previos, las relaciones sexuales humanas tienen un carácter profundamente lingüístico. Correlativamente, los cambios de las convenciones verbales, la desaparición o la alteración de tabúes lingüísticos relacionados con lo erótico, afectan nuestra conducta sexual más íntima y directamente fisiológica. Basta observar las correlaciones entre la masturbación y el monólogo interior para darnos cuenta de que el eros del hombre es un idioma complejo, un acto semántico que implica la totalidad de la persona”.
En su ensayo El Lenguaje Animal, Steiner señala que la reciente antropología moderna identifica el desarrollo del lenguaje como la base de la sociedad humana: “Las formas del lenguaje están literalmente en la base del comportamiento humano y lo perpetúan”. La base teórica de sus aseveraciones es en esencia biológica: “Desde el punto de vista somático, el imperativo de Nietzsche werde was du bist (conviértete en lo que eres) significa: “haz trabajar una parte mayor de tu corteza cerebral, activa más y más el potencial de los filamentos y los puntos de contacto entre los centros nerviosos.”
El siguiente fragmento del ensayo de Steiner resume la postura psicolingüística para abordar la investigación:
“Información es el concepto clave de los modelos actualmente utilizados tanto por la biología molecular como por la lingüística. Advierto que las sorprendentes analogías terminológicas entre estas dos disciplinas son parcialmente el resultado de una metáfora compartida que no es necesario enfatizar.”
En última instancia, esta base “corporal” del lenguaje nos permite contemplar una posibilidad teórica para vislumbrar el potencial lingüístico de la sexualidad humana.
Con respecto a la sociolingüística, las edades, los estratos sociales, las circunstancias laborales y educativas de los entrevistados, podrán establecer líneas de comportamiento para una comprensión social del problema.

Análisis e Interpretación de la Muestra
Se analizarán los resultados desde dos perspectivas fundamentales: los objetivos de la investigación y el marco teórico.
El planteamiento del problema señala que la contemporaneidad propone formas de expresión propias, con respecto a las relaciones sexuales y las interacciones de cortejo. Esto se debe a nuevas dinámicas sociales que surgen desde la postguerra: la mujer accede a puestos de trabajo y el derecho a votar. Con el paso de las décadas estas posturas de privilegio fueron afirmándose, y en el siglo XXI se ubica a la mujer en una igualdad indiscutible con el hombre.
En la obra Practical Female Psichology (South, Franco, 1998), los autores se refieren a nuevas exigencias para los hombres que buscan satisfacer a la mujer, ya que éstas no requieren del privilegio económico y social que brindaban en épocas anteriores, por la razón de que ellas poseen ingresos (incluso más altos a veces que los hombres) y no necesitan del matrimonio para obtener validación social. Por primera vez en muchos siglos, la mujer no depende del hombre para subsistir.
En el capítulo quinto de la obra, Female Subcommunication, los autores destacan un elemento fundamental en las mujeres, y que es un terreno oscuro para el género masculino: debido a los siglos de opresión masculina, las mujeres han desarrollado una suerte de sub-comunicación, que les ha permitido satisfacer sus deseos reprimidos por la sociedad machista, comunicarlos a cierto número reducido de hombres perceptivos, librarse de la responsabilidad de sus insinuaciones, y establecer conexión con otras mujeres, sin que los hombres se enteraran de ello. Esta comunicación es altamente gestual, de significados múltiples y sutiles, que pretenden librarla de la responsabilidad de su enunciado, “mantener sus opciones abiertas” y “preservar la armonía social” (South, Franco, 1998). Desde este punto de vista, la investigación muestra un alto grado en el uso del lenguaje no verbal en mujeres, mientras que en los hombres se observa una preferencia por el uso directo del lenguaje. Las teorías de la seducción, tanto The Game, de Neil Strauss como Practical Female Psichology de South y Franco, señalan que tales comportamientos directos no obtienen buenos resultados en la mayoría de los casos, puesto que las mujeres no sienten atracción hacia estas actitudes ofensivas y machistas.
Identificar el tipo de lenguaje que usan hombres y mujeres es importante, porque confirma las teorías evolutivas de la psicolingüística: el uso de posturas, gestos corporales, gestos faciales, es decir, lenguaje no verbal, que corresponde al hemisferio derecho del cerebro, es usado en mayor medida por mujeres (McCoblin, Jacking, 1974). Este hemisferio derecho desempeña funciones de naturaleza distinta al del hemisferio izquierdo: mientras que el izquierdo desempeña funciones lineales, como el lenguaje en secuencia y la matemática, el hemisferio derecho procesa información de manera simultánea, visual, en paralelo. Adicionalmente, existe una zona en el cerebro llamado el cuerpo calloso, que permite la transacción de información entre ambos hemisferios. El cerebro de la mujer, debido a siglos de opresión, ha desarrollado un cuerpo calloso más grueso, es decir, posee una transacción mayor de información entre ambos hemisferios. Esto quiere decir que pueden usar información lineal tanto como los hombres, a la vez que información de naturaleza ajena a ellos. La investigación da cuenta del uso del lenguaje verbal y no verbal por parte de las mujeres, a diferencia de los hombres, que tienen un marcado uso del lenguaje lineal y claramente definido.
Si nos adentráramos en la constitución social desde la sexualidad, no sería sorprendente para las mujeres afirmar que están bajo su posesión los hilos del poder. Ciertamente, podríamos rastrear los orígenes de la civilización desde la etimología: “hogar” procede de la palabra latina “focaris”, palabra derivativa de “focus”, que significa “fuego”. La transformación fonética es fácilmente explicable. Dicho de manera breve, el hombre entrega su fuego a la mujer, que por naturaleza es insaciable, para que ésta lo preserve. De este modo se constituye el hogar (Freud, 1979). En el capítulo tercero de Practical Female Psichology, llamado Female Logic Explained, se mencionan los dos objetivos fundamentales de la evolución femenina: el primero es crear condiciones adecuadas para el embarazo y para los primeros años de vida de la criatura, y segundo, influir en los hombres y en el entorno para protegerse y dar soporte a su cría (South, Franco, 1998). Llevar una comprobación puntual de tales señalamientos obligaría una investigación más compleja, sin embargo esto puede saberse desde la sumatoria de análisis. Un uso privilegiado del lenguaje, con mayor capacidad de expresión a través del cuerpo entrenado, de mayor significación a través del enunciado sutil, de una percepción más fina y global, que se demuestra desde su preferencia por el lenguaje no verbal y la evasión del lenguaje directo, son síntomas claros de un poder desconocido para el hombre. No hemos hablado aún de las necesidades sexuales, que mostraría cuánto debilita el intelecto y la correcta comprensión de la información de circunstancias específicas, y lo hombres apenas controlan.
Algunos datos que arroja la encuesta, pueden contrastarse con una bibliografía que no ha sido publicada en formato impresa, sino a través de llamados podcasts, que son programas radiales transmitidos por Internet. Los resultados del contacto visual, del uso del cuerpo, gestos faciales, el adecuado uso de la sonrisa cálida, al igual que el uso de frases afirmativas durante la conversación, muestran que tales actitudes lingüísticas son fundamentales para el cortejo eficiente. Desde las teorías psicolingüísticas y sociolingüísticas, esto puede percibirse como actos concretos para mantener la conversación, para manifestar interés (Moreno Fernández, 2008). Con respecto a este punto, A.K.A. Player Supreme, en su Advice Dating Show presenta el contacto visual como inicio fundamental del cortejo. En el plano de la conversación que ya se ha iniciado, el uso de palabras e interjecciones como “Ok”, “Sí”, Ajá”, al igual que “Por supuesto”, “Claro”, sirven para manifestar interés y preservar la conversación. En la encuesta, la gran mayoría respondieron que “Ok”, “Sí”, Ajá” son claras señales de desinterés, mientras que “Por supuesto”, “Claro” son señales de interés. Lo que sucede aquí es un fenómeno lingüístico, que tiene que ver tanto con la prosodia como con el contexto específico donde se dice. Sin embargo, el problema radica en la enunciación misma de la pregunta, que no hace claridad en cuanto al momento y la calidad de la conversación que se lleva a cabo, y se entienden (“Ok”, “Sí”, Ajá”) como recursos para cortar el discurso indeseado.
Finalmente, desde los resultados con respecto al lenguaje no verbal, puede señalarse que el uso de brazos, piernas y posturas corporales en general influyen en el desarrollo de la interacción, de una manera crítica. En su libro Dating, Attraction and Sexual Body Language, el autor Christopher Philip detalla con esmero las posturas corporales, durante las interacciones de cortejo. Se concluye que el lenguaje corporal es fundamental, y los resultados de la encuesta lo demuestran con contundencia.

abril 27, 2011

UNO DE LOS MUY POCOS – NOTAS SOBRE STENDHAL – Stephen Vizinczy

por Santiago Bustamante

La verdadera grandeza es como el infinito, no podemos medirla. En general, los intentos de valorar obras de arte deterioran incluso nuestra capacidad de experimentarlas. Gran parte de la erudición literaria se emplea en destruir la vital distinción entre lo ordinario y lo extraordinario…, con la clase de bárbara incompresnión que describiría la mirada de una mujer diciendo que tenía una visión normal. Esta pedestre seriedad, en la que Stendhal fue el primero en reconocer la malignidad de la cultura moderna, domina la enseñanza hasta el día de hoy, con el resultado de que sólo los lectores de sensibilidad indestructible pueden sobrevivir a la educación sobre literatura.

La educación literaria es el principal instrumento para alejar a los jóvenes de la buena escritura y en particular de los clásicos. Las pedantes disertaciones sobre la brillante descripción por parte de este o aquel novelista de una época pasada apenas interesa a nadie difunden el erro de que los grandes escritores del pasado escribieron acerca de cosas muertas y enterradas. Pero la calumnia es la verdad mal aplicada. Lo que da una credibilidad letal a la mala interpretación sociohistórica de las obras de arte literarias es la abundancia de novelistas anticuados que fueron efectivamente poco más que cronistas de su sociedad y portavoces de sus engaños. Tales escritores padercieron, si no de falta de talento, sí de una sobredosis de su cultura solidificada y sus convenciones. Orwell dijo de los personajes de Dickens que eran prototipos de su oficio o clase, más que individuos, y que representaban funciones sociales más que a seres humanos determinados. Lo mismo podría decirse de la mayor parte de las novelas escritas en Inglaterra u otros lugares en períodos de real o aparente estabilidad social, cuando los papeles y relaciones de las personas estaban predeterminados y eran permanentes, e incluso se esperaba que sus sentimientos, ideas y motivos se adaptaran a pautas definidas. En un mundo en que todos conocen su lugar, pocos tienen ocasión de conocerse a sí mismos y, aún menos, a los demás; cuando la gente ya tiene asignado su papel para toda la vida, la interpretación no puede distinguirse de los actores.

Cuando nadie está en una posición segura y no se puede dar por sentada ninguna idea, es el momento en que emergen las verdades sobre nuestra existencia. El peligro es la musa de la ficción. Bajo su hechizo encontramos a esos escritores que (por suerte para su genio) penetraron tras la fachada social, más allá de la mirada parcial de su época, y recrearon nuestros destinos como vistos a través de los ojos de Dios. Shendhal fue uno de estos muy pocos: escribió en el eterno tiempo presente.

Al igual que Mozart, recreó las pasiones de la vide en toda su fuerza y, no obstante, sin exageración y con la elegancia de la precisión absoluta (porque las grandes pasiones se imponen con claridad y no pueden mezclarse con el sentimentalismo).

“El genio es la antorcha que ilumina el camino hacia el arte de la felicidad”.

El genio de Stendhal radica en su negativa a pintar espejismos, en su rechazo de las bonitas ensoñaciones que sólo incrementan nuestras decepciones. Como un soldado de diecisiete años, camino de Milán y de su dedicación a la bonheur, vivió su primera batalla, en la que descrubrió que la verdadera fuente de felicidad era sencillamente estar vivo; así podía abrazar y en cierto modo extraer satisfacción de todo cuanto le sucedía: el gozo de sobrevivir era su placer más intenso. “Vivir es sentir, tener emociones poderosas”, escribe, lo cual no es en absoluto la intuición evidente que puede parecer. Se somete a todas las sensaciones si son lo bastante intensas: incluso la derrota profundamente sentida es una victoria. Lo que importa es experimentar hasta el fondo el milagro de existir. (En esto también es afín a Mozart: su divina ligereza sugiere todos los sufrimientos del hombre.) Es un indicio, tanto de su carácter como de su obra, el hecho de que aconseje correctamente a los lectores que no se molesten en leerle si no han pasado nunca por lo menos seis meses en las agonías del amor.

La demostración de que nuestra felicidad depende de nuestros verdaderos sentimientos y no, como suele suponerse, de nuestra situación, es otra de las magnitudes características de Stendhal. Contínuamente esperamos reaccionar de un modo determinado. No sólo nos suponemos capaces de prever acontecimientos futuros, sino que incluso creemos conocer nuestros futuros sentimiento acerca de ellos, y ésta es la fuente de gran parte de nuestra infelicidad. Ningún escritor puede ayudarnos mejor que Stendhal a sanar de este mal causado por nosotros mismos; el novelista a quien Freud llamó “un genio de la psicología” nos muestra la continua tensión existente en nuestra consciencia entre nuestras reacciones esperadas y las reales.

Stendhal fue una de esas raras almas que nunca dejaban de desear estar vivas, estar enamoradas, ser libres. Estos tres deseos dominan sus obras. 51.

abril 21, 2011

Verdad y Mentiras en la Literatura – Stephen Vizinczy

por Santiago Bustamante
Verdad y Mentiras en la Literatura
- Stephen Vizinczy
 
 

Existe por supuesto, el argumento de que las virtudes de un escritor son inseparables de su lenguaje, lo cual suele ser efectivamente cierto en la poesía. Sin embargo, no es cierto para la prosa, ni siquiera para el drama escrito en verso. Para empezar, la parte más emocionante y más esclarecedora de cualquier novela es la historia; el escritor no describe cómo encajan las cosas en el mundo a través de las palabras, sino a través de la estructura, y los personajes no revelan su identidad más íntima a través de sus discursos, sino a través de sus actos.

En cuanto al lenguaje en sí, yo diría que la literatura no trata del lenguaje, sino de la vida; no trata de los sonidos de las palabras, sino de su significado, y los escritores más importantes para todas las naciones son aquellos que representan a la humanidad del modo más significativo… y por esto el mayor dramaturgo francés es Shakespeare en francés.

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Huckleberry Finn es una obra maestra, pero trata de menos cuestiones que, digamos, Rojo y Negro o Guerra y Paz. Semejantes libros son grandes en el sentido en que las obras de teatro de Shakespeare son grandes: representan leyes universales de la naturaleza humana y la sociedad, del carácter y el conflicto, consiguiendo una especie de totalidad y validez continuada que no están al alcance de tan siquiera de los mejores escritores de casii todos los períodos históricos.

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…al observar que los escritores deben amoldarse a actitudes políticas populares si quieren gozar de un amplio éxito. Siempre ha sido así, y no sólo en relación con actitudes políticas, sino también religiosas, filosóficas, psicológicas y, sobre todo, sexuales, todas las cuales implican invariablemente hipocresías y evasiones.

Así pues, representar a las personas tal como Dios las vería, describir a la sociedad dividida por los conflictos sin sucumbir al espíritu del partido, retratar a los poderosos sin adulación y a los oprimidos sin consoladoras mentiras piadosas, escribir sin servilismo y sin la indulgencia de la compasión, no sólo requiere genio, sino la más rara combinación de circunstancias históricas.

abril 18, 2011

Stephan Zweig – Vida y Obra

por Santiago Bustamante

Stephan Zweig fue, ante todo, un hombre que ponía a la vida por encima del resto. Por eso se suicidó. Era 1942 y Europa se destruía de nuevo a sí misma con afán galopante. Zweig, huyendo de la peste Nazi, toma a Brasil como hogar de sus nostalgias, escribe “Brasil, el País del Futuro” y “El Mundo de Ayer”, y muere de sobredosis con barbitúricos. Su mujer Lotte, muere a su lado para acompañarlo en el camino final.

Durante aquellos meses finales en Latinoamérica, Zweig intercambia correspondencia con cerebros iluminados del continente: Germán Arciniegas, polígrafo colombiano, que por recomendación de Zweig decidió escribir la brillante obra “El Caballero del Dorado.” Muchos otros cerebros se privilegiaron de su contacto durante su última época, y muchos más durante su larga vida de prodigios intelectuales: Romain Rolland y Richard Strauss a la cabeza, con quien compuso una obra musical, Die schweigsame Frau (La Mujer Silenciosa), tiempo después prohibida por Goebbels en la ocupación Nazi.

El mismo Arciniegas nos retrata a Zweig como un hombre extraordinariamente sencillo, sin vanidad, de una cordialidad y de un encanto subyugador, de una extraordinaria generosidad. Los adjetivos no le pesan. Había en Zweig una tragedia íntima que lo condujo al suicidio. “Era un hombre sensible, profundamente apegado a sus ideas, un liberal en el pleno sentido de la palabra.”

Stephan Zweig nace el 28 de noviembre de 1881. Durante aquella época, el gran Imperio Austrohúngaro se preparaba para la Primera Guerra Mundial, llamada la Gran Guerra. Zweig se educó en diversas lenguas, estudió filosofía en la universidad de Viena y en 1904 adquirió su grado doctoral con una tesis sobre “La Filosofía de Hipólito Taine”. Durante la Guerra sirvió en los Archivos del Ministerio de Guerra, y desde entonces adquirió el estatus de pacifista. Junto con Rolland, que obtuvo el Premio Nobel en 1915, apoyó la unificación de Europa. Con la llegada de Hitler al poder en 1934, Zweig abandonó Austria y vivió en aquella preciosa comarca inglesa, Bath, luego de cinco años londinenses. En 1940 viajó a los Estados Unidos, y un año después viajó a Brasil. Un año después, junto con su segunda mujer Lotte, cometió suicido el 22 de febrero.

En alguna ocasión, Zweig escribió: “Creo que es mejor concluir en tiempo alegre y en conmemoración llevar una vida en la que la labor intelectual signifique el goce más puro, y que la libertad personal signifique el mayor bien en la Tierra”. Su obra es copiosa y profunda: biografías de escritores, músicos y hombres de arte; de personajes de la política e históricos, de la realeza antigua o de talentos sobresalientes; obras de ficción, novelas con carga psicoanalítica que reafirmaban su apoyo hacia su coetáneo Freud; relatos de factura impecable y ensayos sobre arte y pensamiento. La obra de Zweig es la de un Humanista, en el sentido y rigor clásicos del término, cosa que no dejó de alimentar y reafirmar durante su extensa carrera de oficio literario.

Para poder comprender la tragedia íntima de Zweig, es preciso leer su autobiografía: El Mundo de Ayer. Esa impresionante confesión, es el testimonio de todo el universo circundante de la Vieja Europa, que se desploma para el autor cuando estalla la guerra. No quiso vivir para ver a Europa destruida, una vez más. Sucede a veces en la historia humana que, dado a un profundo amor hacia la vida, se renuncia a ella para reivindicarla. Los seres humanos otorgamos un valor fundamental a la muerte, y este valor es sólo equiparable al de la vida misma. Los antiguos concebían cada porción del Universo como un juego de opuestos, en el que cada cosa tenía a su vez incluido su contrario. Abrazar la vida y la muerte, el amor y el odio, significaba para ellos la ecuanimidad, y de esa manera comprender las cosas del mundo y del ser en la medida justa.

abril 14, 2011

On the Origin of the “Principles of Seated Meditation”

por Santiago Bustamante

 

 

Fukan zazen gi senjutsu yurai

Okubo Doshü

 

The treasury of the eye of the true dharma, separatedly transmitted outside scripture, has never been heard of in our kingdom, much less has any “Principles of Seated Meditation” been transmitted to us. When I returned to my country from the land of the Sung during Karoku era [1225-27], there were students [of the dharma] who asked me to compose such a “Principles of Seated Meditation”; and so, I felt obliged to go ahead and compose one.

In ancient days the Ch’an master Po-chang built a long hall with extended daises [for seated meditation] and transmitted the style of Shao-lin. [This style] is not the same as the preceding vines and creepers and old nests [of scholastic Buddhism], and students should realize this and not confuse them.

In the Ch’an-yüan ch’ing-kuei there is a Tso-ch’an i. Though it follows Po-chang’s original intention, it adds several new clauses by master I. For this reason, it is filled with many mistakes and misunderstandings. [It's author] knows nothing of the understanding beyond words; who could fail to realize this?

Now I gather the true arcana I have myself seen and heard. [Offering them] merely as a substitute for what is received in the mind’s expression.

 

 

“Principles of Seated Meditation”

Dogen’s Meditation Manual

(Comparative Translation)

The Bodhisativa who studies prajña should first arouse the thought of great compassion, make the extensive vows, and then carefully cultivate samadhi. Vowing to save sentient beings, he should not seek liberation for himself alone.

For studying Zen, one should have quiet quarters. Be moderate in food and drink, so that you take neither too much nor too little; adjust sleep, so that you neither deprive nor indulge yourself. Cast aside all involvements and discontinue all affairs. Make body and mind one, with no division between action and rest.

Do not think good or evil; do not deal with right or wrong. It is not mind, intellect or consciousness; it is not thoughts, ideas or perceptions. Do not intend to make a Buddha, much less be attached to sitting still. Hold dear the passing time.

When you sit in meditation, spread a thick mat and use a cushion on top of it. Loosen your robe and belt, and assume a proper demeanor. Then sit in the full cross-legged position. First place your right foot on your left thigh; then place your left foot on your right thigh. Or you may sit in the half cross-legged position: simply rest your left foot on your right thigh.

Next place your right hand on your left foot, and your left hand on your right palm. Press the tips of your thumbs together. With your hands in this position, place them against your body, so that the joined thumb tips are aligned with your navel. Slowly raise your torso and stretch it forward. Swing to the left and right. Straighten your body and sit erect. Align the top of your head and your backbone, so that you are upright and straight. Do not lean to the left or right, forward or backward.

Your ears should be in line with your shoulders, and your nose in line with your navel. Press your tongue against the front of your palate, and close your lips and teeth. The eyes should remain slightly open. Let your breath pass through your nose; do not pant nor rasp, nor make your breath too long or too short, too gentle or too forced.

Once you have settled your posture and regulated your breathing, you should relax your abdomen. Do not think of any good or evil whatsoever. Whenever a thought occurs, be aware of it; as soon as you are aware of it, it will vanish. If you remain for a long period forgetful of objects, you will naturally become unified. This is the essential art of Tso-Ch’an. Tsho-Ch’an is the dharma gate of ease and joy.

If you grasp the point of this practice, the four elements of the body will become light and at ease, the spirit will be fresh and sharp, thoughts sill be correct and clear; the flavour of the dharma will sustain the spirit, and you will be calm, pure and joyful. One who has already achieved clarification of the truth may be linked to the dragon gaining the water or the tiger taking to the mountains. And even one who has not yet achieved it, by letting the wind fan the flame, will not have to make much effort. Just assent to it; you will not be deceived. Nevertheless, as the path gets higher, demons flourish, and agreeable and disagreeable experiences are manifold. Yet if you just keep right thought present, none of them can obstruct you.

When you arise from sitting, move slowly and arise calmly; do not be hasty or rough.

If you let go of the six senses, you see and turn the whole path; of you do not produce a single thought, you sit and cut off the ten directions. Friends in Ch’an, go over this text again and again. Benefitting other as well as ourselves, let us together achieve full enlightenment.

 

 

 

 

 

abril 14, 2011

Sobre los Efectos de la Métrica (Capítulo XVIII)

por Santiago Bustamante

Biographia Literaria – Coleridge


 

En la medida en que el metro actúa en sí mismo y por sí mismo, tiende a aumentar la vivacidad y la susceptibilidad tanto de los sentimientos generales como de la atención. El metro produce este efecto mediante la continua excitación de la sorpresa y las rápidas reciprocidades de la curiosidad tan pronto satisfechas como excitadas de nuevo, las cuales son en verdad demasiado ligeras para convertirse en ningún momento en objetos claramente conscientes, pero al mismo tiempo se vuelven considerables por su influencia acumulada.Como una atmósfera perfumada o como el vino durante una animada conversación, actúan poderosamente, aun cuando no se las note. Por lo tanto, cuando se ofrece a la atención y a los sentimientos despertados el alimento y la materia apropiadas, tiene que ocurrir necesariamente una desilusión, como cuando soltamos en la oscuridad desde el último escalón de una escalera habiendo preparado nuestros músculos para un salto de tres o cuatro.

 

abril 12, 2011

Upon the Hearth the Fire is Red – Rojo es el Fuego debajo en la Hoguera

por Santiago Bustamante

J.R.R. Tolkien

Traducción: Santiago Bustamante

Rojo es el fuego debajo en la hoguera

Y bajo el techo hay una estera;

Pero aún nuestros pies no están agotados,

Más allá, en la esquina, los habré encontrado.

Un árbol de pronto, una roca postrada,

Que sólo a nosotros ha sido mostrada.

La flor a su árbol, el pasto a pastar,

¡Dejadlos pasar! ¡Dejadlos pasar!

Bajo el cielo un arroyo y un manatial,

¡Por allí pasarán! ¡Por allí pasarán!

Aún en la esquina habrán de esperar

Una nueva vía o un secreto portal,

Y aunque hoy lo veamos, al cerca pasar,

Mañana vendremos de nuevo a cruzar.

Y tomaremos de día el secreto camino,

Que nos lleve, tal vez, a un oscuro destino.

Ciruela y espino, nüez y manzana

¡Dejad que se vayan! ¡Dejad que se vayan!

Piedra y arena, valle y quebrada,

¡Bien que te vaya! ¡Bien que te vaya!

El mundo adelante, el lecho detrás

Y muchos caminos los cuales cruzar,

A través de las sombras hasta el fin de la noche,

Do despiertan entonces las estrellas del norte.

El lecho delante, el mundo detrás,

Volvamos los pasos de vuelta al hogar.

Niebla y ocaso, espectro, arrebol,

¡Ya lejos pasó! ¡Ya lejos pasó!

Lámpara y lumbre, pan y pernil,

¡Y luego a dormir! ¡Y luego a dormir!

···

Upon the hearth the fire is red,

Beneath the roof there is a bed;

But not yet weary are our feet,

Still around the corner we may meet

A sudden standing stone

That none have seen but we alone.

Tree and flower and leaf and grass,

Let them pass! Let them pass!

Hill and water under sky,

Pass them by! Pass them by!

Still around the corner there may wait

A new road or a secret gate,

And though we pass them by today,

Tomorrow we may come this way

And take the hidden paths that run,

Towards the Moon or to the Sun.

Apple, thorn and nut and sloe

Let them go! Let them go!

Sand and stone and pool and dell,

Fare you well! Fare you well!

Home is behind, the world ahead,

And there are many paths to tread

Through shadows to the edge of night,

Until the stars are all alight.

Then world behind and home ahead,

We’ll wander back to home and bed.

Mist and twilight, cloud and shade,

Away shall fade! Away shall fade!

Fire and lamp, and meat and bread,

And to bed! And then to bed!

marzo 30, 2011

Glosas The Walrus, Octubre 2010 – Nota del Editor

por Santiago Bustamante

 

Los Ángeles es hoy en día un fiasco triste y dañino, un lamento distante de los años treintas, cuando una hermosa niña podía ser la gran estrella al entrar en una heladería sin usar calcetines. Ahora no es posible contar las millas de sábanas de hoteles que una aspirante a estrella deba atravesar para obtener un cásting en una comedia breve, o las horrendas batallas legales del futuro héroe musical ante los trolls chupasangre de la industria que buscan pervertir su propia música, o los interminables pasillos de espejos con los que debe tropezar sus narices quien desee trabajar en un filme para lograr convertirse en “alguien importante”. Cada persona en Los Ángeles sabe que está corrompida… es la prisión mexicana del arte… Pero es el único juego que hay en la ciudad, y si no lo estás jugando, que Dios te ayude.

No menos iracundo, pero más reflexivo, es Lewis Lapham, el emérito editor de Harper’s, que enseñó un curso de escritura en Yale hace un par de años y en el que la mitad de los estudiantes era, en su defición, analfabetas. Ellos tenían la habilidad de deconstruir una obra como Orgullo y Prejuicio, dice, pero la experiencia no los inspiraría para leer ninguna otra cosa de Jane Austen. Mientras que generaciones anteriores memorizaban frases en latín de Cicerón, ellos ahora saben líneas de las películas de Robert De Niro. Lapham culpa en su mayor parte a la televisión. Tal como lo dijo al periodista Casey Walker en 1998, la cámara ha transformado nuestra sensibilidad, y la cámara ve, pero no piensa.

Tal como lo pone Baudelaire, entre más se cultivan las artes, menos se fornica -sin embargo prefiero a William Hutt, que dijo que las artes son oasis de la mente, lugares a los cuales vamos para refrescar nuestra sensibilidad, nuestra sensitividad hacia otros seres humanos y otras clases de experiencias. Nunca fueron estos oasis tan preciosos como lo son hoy, situados en un paisaje brutal en el que prima el denominador común más bajo.

Incluso los oasis metafóricos requieren de cuidado. Francis Bacon, que nunca presenció la depravación de Jerry Springer, escribió que “la naturaleza de un hombre corre hacia las hierbas o hacia las semillas; por tanto dejemos que temporalmente eche agua a la una y destruya a la otra.” Algo para pensar.

marzo 22, 2011

NOTAS BETTY EDWARDS

por Santiago Bustamante

Sobre la elaboración del problema educativo

Krishnamurti: “¿Entonces dónde comienza el silencio? ¿Acaso comienza cuando el pensamiento termina? ¿Alguna vez has tratado de terminar el pensamiento?
Entrevistador: “¿Cómo lo haces?”
Krishnamurti: “No lo sé, pero ¿lo has intentado alguna vez? Primero que todo, ¿quién es la entidad que trata de terminar el pensamiento?”
Entrevistador: “El pensador.”
Krishnamurti: ” Es otro pensamiento, ¿no es así? El pensamiento está tratando de detenerse a sí mismo, de modo que existe una batalla entre el pensador y el pensamiento… el pensamiento dice ‘debo dejar de pensar porque de esa manera experimentaré un estado maravilloso.’… Un pensamiento está tratando de suprimir otro pensamiento, entonces hay conflicto. Cuando observo esto como un hecho, cuando lo veo totalmente, lo entiendo completamente, tengo una interiorización de ello… entonces la mente está tranquila. Esto sucede natural y fácilmente cuando la mente está tranquila para ver, para mirar, para observar. “
—J. KrishnamurtiTú Eres el Mundo, 1972

Estaba sorprendida de cuán difícil les resultaba dibujar, sin importar el esfuerzo que hiciera yo para enseñarles y el esfuerzo que ellos hacían por aprender.¿Por qué sucedía que estos estudiantes, que yo sabía aprendían otras habilidades, tenían tantas dificultades para aprender a dibujar algo que estaba justo en frente de sus ojos?

Otro interrogante era que los estudiantes a menudo parecían “coger la idea” de cómo dibujar de un momento a otro en vez de obtener las habilidades gradualmente. De nuevo les preguntaba: “¿Cómo es posible que puedas dibujar esta semana cuando no podías hacerlo la semana pasada?” A menudo la respuesta sería, “No lo sé, lo único que sucede es que veo las cosas de manera distinta.”

Comencé a observar mis propios comportamientos: ¿qué estaba haciendo cuando dibujaba? Algunas cosas aparecían rápidamente – el hecho de no poder hablar y dibujar a la misma vez y que perdía la noción del tiempo mientras dibujaba.

Un día, por impulso, pedí a los estudiantes que copiaran un dibujo de Picasso al revés. Este pequeño experimento, más que cualquiera otra cosa que hubiera intentado, mostró que algo muy diferente estaba sucediendo durante el acto de dibujar. Para mi sorpresa, y para la sorpresa de los estudiantes, los dibujos que resultaron estuvieron tan bien hechos que pregunté a la clase, “¿Cómo es eso de que puedan dibujar al revés cuando no pueden dibujar al derecho?” Los estudiantes respondían. “Al revés, no sabíamos lo que estábamos dibujando.”

En 1968, Roger Wolcott Sperry, neuropsicólogo y neurobiólogo, investigó las funciones de los hemisferios del cerebro humano. Tuve una experiencia “¡Ah-ha!” Dos modos de pensamiento fundamentalmente diferentes, uno verbal, analítico y secuencial y otro visual, perceptual y simultáneo, pareció iluminar mis cuestiones acerca del dibujo. Al cambiar de una manera de pensamiento distinta a la usual encajó en mi propia experiencia y dio luz a las observaciones de mis estudiantes.

Las aplicaciones educativas del trabajo de Sperry en el campo del dibujo. Las clases del doctorado combinaban los campos de arte, psicología y educación en UCLA. El tema de mi tesis doctoral fue “Las Habilidades Perceptivas en el Dibujo”, donde utilizaba el dibujo al revés como variable experimental.

En 1979 se publica Dibujando con el Lado Derecho del Cerebro.Las ideas se propagaron: escuelas de enfermería, semilleros de teatro, seminarios de entrenamiento corporativo, escuelas de dirección de deportes, asociaciones de mercadeo de inmobiliarias, psicólogos, consejeros de jóvenes delincuentes, escritores, estilistas, escuelas para capacitación de investigadores.Los administradores dijeron “es valioso pero no esencial.” Mi perspectiva en contraste es que las artes son esenciales para entrenar maneras de pensar específicas, visuales y perceptivas; son vitales para las habilidades de pensamiento crítico, la extrapolación de significado y resolución de problemas.

Encontrar nuevas maneras para enseñar a los estudiantes cómo trasferir las habilidades aprendidas a través de las artes hacia áreas académicas y a la resolución de problemas. Transferir el aprendizaje es considerado tradicionalmente como una de las formas de instrucción más difíciles.

Seminarios de entrenamiento corporativo: aspectos de transferencia de aprendizaje. Tres días de seminario: la mitad enfocado hacia el desarrollo de habilidades de dibujo, la mitad para usar el dibujo en la resolución de problemas. Problemas específicos como “problemas químicos, las relaciones con los clientes, y ¿cómo pueden los miembros de una unidad especial trabajar juntos con mayor productividad?” Ejercicios de dibujo de la mano. Presentación de cinco estrategias perceptivas que se enfatizan en el libro para demostrar las capacidades artísticas potenciales de cada participante, luego de la debida instrucción. El segmento de resolución de problemas: dibujar como herramienta del pensamiento: dibujo análogo “el lenguaje de la línea”: esbozar el problema y luego hacer visibles algunas soluciones posibles. Discusión y análisis. Conceptos de bordes (límites), espacios negativos (espacios de negocio), relaciones (proporción y perspectiva), luces y sombra (extrapolación desde lo conocido a lo aún desconocido) y la forma o gestalt del problema (cómo encajan las partes o cómo no encajan). El segmento de resolución de problemas concluye con el dibujo de un objeto pequeño, distinto para cada participante, relacionado con el problema en cuestión; esto evoca un cambio extendido de un modo de pensamiento alterno que he nombrado “Modo R” durante el cual el participante se enfoca en el problema que se discute a la vez que se concentra en el dibujo. El grupo explora luego la interiorización derivada de este proceso. Por el hecho de que los participantes mismos han generado los dibujos, proveen evidencia real a la cual referirse. Por tanto, las interiorizaciones son difíciles de descartar y las discusiones están muy enfocadas.

Sólo puedo especular acerca de por qué este proceso funciona efectivamente, para obtener una información que está a menudo escondida o ignorada o “explained away” por el modo de pensamiento lingüístico. Pienso que es posible que el sistema de lenguaje (Modo L, en mi terminología) considera el dibujo – especialmente el dibujo análogo – como sin importancia, incluso como una forma de embobarse. Tal vez, el modo L abandona la actividad, poniendo su función censora en pausa. Aparentemente, lo que la persona sabe pero que no sabe en un nivel verbal y consciente, brota por tanto de los dibujos. Ejecutivos tradicionales, por supuesto, pueden considerar esta información como “ligera”, sin embargo sospecho que estas reacciones no expresadas tienen algún efecto sobre el éxito último o fracaso de las corporaciones. Hablando en términos generales, un fragmento de las dinámicas afectivas subyacentes probablemente ayuda más de lo que distrae.

Introducción

“Tienes dos cerebros: uno izquierdo y uno derecho. Los científicos modernos del cerebro saben ahora que tu cerebro izquierdo es tu cerebro verbal y racional; este piensa serialmente y reduce sus pensamientos a números, letras y palabras. Tu cerebro derecho es tu cerebro no verbal e intuitivo; este piensa en patrones o imágenes, se compone de ‘cosas enteras’ y no comprende reducciones, ni números ni letras o palabras”.
De La Fábrica de la Mente, por el eminente científico y neurocirujano Richard Bergland. New York: Viking Penguin, Inc., 1985, p. 1.

Dibujar con el Lado Derecho del Cerebro, creo, fue una de las primeras aplicaciones prácticas educativas de la perspectiva pionera de Roger Sperry sobre la naturaleza dual del pensamiento humano – pensamiento verbal, analítico, localizado principalmente en el hemisferio izquierdo, y el pensamiento visual, perceptivo, principalmente localizado en el hemisferio derecho. Desde 1979, muchos escritores en otros campos han propuesto aplicaciones para la investigación, cada uno a su vez sugiriendo nuevas maneras de mejorar ambos modos de pensamiento, por tanto incrementando el potencial para el crecimiento personal.

El principio clave es: dibujar es una habilidad global o “general” que requiere sólo un conjunto limitado de componentes básicos. De igual manera que otras habilidades globales – por ejemplo, leer, conducir, esquiar y caminar – dibujar está conformado por habilidades que la componen y que se integran en una habilidad general. El progreso toma la forma de la práctica, el refinamiento de la técnica, y el aprender para qué usar las habilidades. Este fue un descubrimiento excitante porque significaba que una persona podía aprender a dibujar en un periodo razonablemente corto (5 días).

Cinco Habilidades Básicas del DibujoLa habilidad general de dibujar un objeto percibido, una persona, un paisaje (algo que se ve “afuera”) requiere sólo cinco habilidades componente, nada más. Estas habilidades no son habilidades de dibujo. Son habilidades perceptivas, que son presentadas a continuación: Uno: la percepción de los bordes. Dos: la percepción del espacio. Tres: la percepción de las relaciones. Cuatro: la percepción de la luz y las sombras. Cinco: la percepción del conjunto o gestalt.

Una Estrategia Básica para Acceder al Modo-R

Se reitera la estrategia básica para lograr ingresar conscientemente al modo R, el término para el modo cerebral visual y perceptual. Sigo creyendo que esta estrategia es probablemente my contribución a los aspectos educacionales de la “historia cerebro-derecho” que comenzaron con el celebrado trabajo científico de Roger Sperry. La estrategia se define como sigue: para lograr ingresar al modo subdominante visual y perceptual o Modo R del cerebro, es necesario presentarle al cerebro un trabajo que apagará el modo verbal y analítico o modo L.

Para la mayoría de nosotros, el pensamiento en modo L parece fácil, normal y familiar (aunque tal vez no para muchos niños o individuos disléxicos). La perversa estrategia del modo R, en contraste, puede parecer difícil o ajeno – incluso “off-the-wall”. Debe ser aprendido en oposición a la tendencia “natural” del cerebro de favorecer el modo L porque, en general, el lenguaje domina. Aprender a controlar esta tendencia para tareas específicas, uno logra el ingreso a poderosas funciones cerebrales a menudo oscurecidas por el lenguaje.

En pocas palabras, en el proceso de aprender a dibujo, uno también aprende a controlar (al menos hasta cierto punto) el modo por el cual nuestro propio cerebro maneja la información. Tal vez esto explica por qué mi libro atrae a individuos de tan diversos campos. Intuitivamente, ellos ven la conexión con otras actividades y la posibilidad de ver las cosas de modo diferente aprendiendo a ingresar al modo R en un nivel consciente.

Caligrafía

Finalmente, conserve una breve sección sobre caligrafía. En muchas culturas, la escritura es considerada como una forma artística. Los americanos a menudo deploran su caligrafía sin embargo no tienen interés en mejorarla. La caligrafía, sin embargo, es una forma de dibujo que puede ser mejorada.

 

Una Base Empírica para mi Teoría

An empirical basis for my theory

The underlying theory of this revised edition remains the same: to explain in basic terms the relationship of drawing to visual, perceptual brain processes and to provide methods of accessing and controlling these processes. As a number of scientists have noted, research on the human brain is complicated by the fact that the brain is struggling to understand itself. This three-pound organ is perhaps the only bit of matter in the universe—at least as far as we know—that is observing itself, wondering about itself, trying to analyze itself, and attempting to gain better control of its own capabilities. This paradoxical situation no doubt contributes— at least in part—to the deep mysteries that still remain, despite rapidly expanding scientific knowledge about the brain.

One question scientists are studying intensely is where the two major thinking modes are specifically located in the human brain and how the organization of modes can vary from individual to individual. While the so-called location controversy continues to engage scientists, along with myriad other areas of brain research, the existence in every brain of two fundamentally different cognitive modes is no longer controversial. Corroborating research since Sperry’s original work is overwhelming. Moreover, even in the midst of the argument about location, most scientists agree that for a majority of individuals, information-processing based primarily on linear, sequential data is mainly located in the left hemisphere, while global, perceptual data is mainly processed in the right hemisphere. Clearly, for educators like myself, the precise location of these modes in the individual brain is not an important issue. What is important is that incoming information can be handled in two fundamentally different ways and that the two modes can apparently work together in a vast array of combinations. Since the late 1970s, I have used the terms L-mode and R-mode to try to avoid the location controversy. The terms are intended to differentiate the major modes of cognition, regardless of where they are located in the individual brain. Over the past decade or so, a new interdisciplinary field ofbrain-function study has become formally known as cognitive neuroscience. In addition to the traditional discipline of neurology, cognitive neuroscience encompasses study of other higher cognitive processes such as language, memory, and perception. Computer scientists, linguists, neuroimaging scientists, cognitive psychologists, and neurobiologists are all contributing to a growing understanding of how the human brain functions.

Interest in “right brain, left brain” research has subsided somewhat among educators and the general public since Roger Sperry first published his research findings. Nevertheless, the fact of the profound asymmetry of human brain functions remains, becoming ever more central, for example, among computer scientists trying to emulate human mental processes. Facial recognition, a function ascribed to the right hemisphere, has been sought for decades and is still beyond the capabilities of most computers. Ray Kurzweil, in his recent book The Age of Spiritual Machines (Viking, 1999) contrasted human and computer capability in pattern seeking (as in facial recognition) and sequential processing (as in calculation):

“The human brain has about 100 billion neurons. With an estimated average of one thousand connections between each neuron and its neighbors, we have about 100 trillion connections, each capable of a simultaneous calculation. That’s rather massive parallel processing, and one key to the strength of human thinking. A profound weakness, however, is the excruciatingly slow speed of neural circuitry, only 200 calculations per second. For problems that benefit from massive parallelism, such a neural-net-based pattern recognition, the human brain does a great job. For problems that require extensive sequential thinking, the human brain is only mediocre” (p. 103).

In 1979, I proposed that drawing required a cognitive shift to R-mode, now postulated to be a massively parallel mode of processing, and away from L-mode, postulated to be a sequential processing mode. I had no hard evidence to support my proposal, only my experience as an artist and a teacher. The theory and methods presented in my book have proven empirically successful. In short, the method works, regardless of the extent to which future science may eventually determine exact location and confirm the degree of separation of brain functions in the two hemispheres.

I hope that eventually scholars using traditional research methods will help answer the many questions I have myself about this work. It does appear that recent research tends to corroborate my basic ideas. For example, new findings on the function of the huge bundle of nerve fibers connecting the two hemispheres, thecorpus callosum, indicate that the corpus callosum can inhibit the passage of information from hemisphere to hemisphere when the task requires noninterference from one or the other hemisphere.Meanwhile, the work appears to bring a great deal of joy to my students, whether or not we fully understand the underlying process.

 

A further complication

One further complication of seeing needs mentioning. The eyes gather visual information by constantly scanning the environment. But visual data from “out there,” gathered by sight, is not the end of the story. At least part, and perhaps much of what we see is changed, interpreted, or conceptualized in ways that depend on a person’s training, mind-set, and past experiences. We tend to see what we expect to see or what we decide we have seen. This expectation or decision, however, often is not a conscious process. Instead, the brain frequently does the expecting and the deciding, without our conscious awareness, and then alters or rearranges—or even simply disregards—the raw data of vision that hits the retina. Learning perception through drawing seems to change this process and to allow a different, more direct kind of seeing. The brain’s editing is somehow put on hold, thereby permitting one to see more fully and perhaps more realistically.

This experience is often moving and deeply affecting. My students’ most frequent comments after learning to draw are “Life seems so much richer now” and “I didn’t realize how much there is to see and how beautiful things are.” This new way of seeing may alone be reason enough to learn to draw.

marzo 17, 2011

Betty Edwards – Drawing on the Right Side of the Brain

por Santiago Bustamante

Notas - Sobre la elaboración del problema educativo

I was astonished by how difficult they found drawing, no matter how hard I tried to teach them and they tried to learn. -Pag9

-Why is it that these students, who I know are learning other skills, have so much trouble learning to draw something that is right in front of their eyes? -Pag9

-Another puzzlement was that students often seemed to “get” how to draw suddenly rather than  acquiring skills gradually. Again, I questioned them: “How come you can draw this week when you coundn´t draw last week?” Often the reply would be, “I don´t know. I’m just seeing things differently.” -Pag9

-I began to observe myself: What was I doing when I was drawing? Some things quickly showed up– that I couldn’t talk and draw at the same time, and that I lost track of time while drawing.-One day, on impulse, I asked the students to copy a Picasso drawing upside down. That small experiment, more than anything else I had tried, showed that something very different is going on during the act of drawing. To my surprise, and to the students’ surprise, the finished drawings were so extremely well done that I asked the class, “How come you can draw upside down when you can’t draw right-side up?” The students responded. “Upside down, we didn’t know what we were drawing.”- pag10

-1968, Roger Wolcott Sperry, neuropsychologist and neurobiologist, research on human brain-hemisphere functions. Ah-ha! experience. Two fundamentally different modes of thinking, one verbal, analytic, and sequential and one visual, perceptual, and simultaneous, seemed to cast light on my questions about drawing. Shifting to a different-from-usual way of thinking fitted my own experience and illuminated my observation of my students. -pag10

-Educational application of Sperry’s work in the field of drawing. Doctoran classes that combined the fields of art, psychology and education in UCLA. Subject of doctoral dissertation was “Perceptual Skills in Drawing,” using upside-down drawing as an experimental variable. -p10

-1979 Drawin on the Right Side of the Brain.- p11

-The ideas were widespread: nursing schools, drama workshops, corporate training seminars, sports-coaching schools, real-state marketing associations, psychologists, couselors of delinquent youths, writers, hair stylists, school for training investigators. -p11.

-Educational administrators said “valuable but not essential.” My view in contrast is that the arts are essential for trainig specific, visual, perceptual ways of thinking; are vital for critical-thinkig skills, extrapolation of meaning, and problem solving. -p11

-Find new ways to teach students how to transfer skills learned through the arts to academic subjects and problem solving. Transfer of learning is traditionally regarded as a most difficult kind of instruction. -p12

-Corporate trainig seminars: Aspecst of transfer of learning. Three day seminar: half focused on developing drawing skills, half using drawing for problem solving. Specific problems like “chemical problems, relationship with customers, how can members of our special unit work together more productively?”. Drawing of the hand exercises. Present five perceptual strategies emphasized in the book to demonstrate each participant’s potential artistic capabilities, given effective instruction. Problem solving segment: drawing to think with: analog drawing “language of the line”: draw out the problem and then to make visible possible solutions. Discussion and analysis. Concepts of edges (boundaries), negative spaces (business spaces), relationships (proportion and perspective), lights and shadows (extrapolation from the known to the as-yet unknown), and the gestalt of the problem (how parts fit -or don’t fit- together). Problem solving segment concludes with an extended small drawing of an object, different for each participant, related to the problem at hand; evokes an extended shift to an alternate mode of thinking which I have termed “R-mode”, during which the participant focuses on the problem under discussion  while also concentrating on the drawing. The group then explores insights derived from this process.

febrero 20, 2011

Por Qué Estudio Yoga

por Santiago Bustamante

Por Qué Estudio Yoga.

febrero 17, 2011

Buddha

por Santiago Bustamante

febrero 6, 2011

por Santiago Bustamante

ESPN futbol

enero 30, 2011

Por Qué Estudio Yoga

por Santiago Bustamante

Texto original: Joseph Went South

Traducción: Santiago Bustamante

Mi primer encuentro con el Yoga fue en el seminario de David Deida en Los Ángeles, en Agosto de 2008, con el instructor Eli Buren. El seminario era sobre Yoga Tántrico y sobre cómo mantener excitación sexual y riqueza dentro de la relación romántica. En la mañana, hombres y mujeres estarían separados para recibir instrucciones específicas diseñadas para definir y fortalecer la esencia masculina o femenina, según fuera el caso.

Una de las raíces de la palabra Yoga en Sánscrito significa “Yugo” o “Unión”. Nuestra cultura moderna crea la ilusión de que nuestras mentes y cuerpos son entidades separadas, la mente con el control y el cuerpo sujeto a varios impulsos, por lo general malos. Mi creencia es que la mente y el cuerpo forman un ser entero y contínuo, y el estudio del Yoga me ayudó a remover muchos de los bloqueos entre estos dos bellos componentes de “mí mismo”.

Uno de mis propósitos principales en la vida es ser un gran amante de las mujeres, en la tradición de los Don Juan, Casanova, y personajes de películas de ahora como Juan Antonio en Vicky, Cristina, Barcelona, y enseñar estos dones a otros hombres que están en la misma vía. Somos una comunidad de hombres que nos consideramos amantes, romanceros y seductores, que adoran completamente a las mujeres y buscan expresar estos bienes de una manera que propague alegría en el mundo.

De modo que sea posible complacer mujeres, un vínculo unificado y armónico entre mi mente y mi cuerpo ha sido vital. Estoy continuamente cultivando tales cualidades como presencia corporal, equilibrio en el porte, postura, tonalidad muscular, aguante y gracia.

Creo que lo que crea atracción sexual entre dos seres es la polaridad entre la esencia masculina y femenina. Escribiré libros enteros acerca de este tema pero esencialmente, una persona con un núcleo masculino debe ser un testigo siempre consciente de todas las cosas, de igual manera un tomador de acciones con coraje, tal como es a menudo se muestra como el dios Shiva. La persona masculina debe ser consciente de su propósito o misión en la vida, y no ser desviado, y servir también como protector y benefactor de todo lo que lo rodee.

La persona femenina es representada por Shakti, que es la fuerza sagrada o empoderamiento, la energía cósmica primordial. Ella representa las fuerzas dinámicas que se mueve a través del universo entero.

Para ponerlo en términos simples, la femineidad es vida y fuerza de vida, incluyendo el arte, la música, la naturaleza, y todas las cosas de belleza. La masculinidad es la consciencia siempre presente y penetrante de todas aquellas cosas. Todos los humanos tienen una medida de femineidad y maculinidad dentro de sí, y es muy saludable para las personas cultivar tanto su femineidad como su masculinidad. Sin embargo, las personas con un núcleo masculino -como yo- necesitamos tener contacto con aquella parte de nosotros mismos, aprender a utilizar aquel poder, y manifestarlo en el mundo de una manera benevolente.

Nuestra cultura moderna denigra tanto la masculinidad como la femineidad, pero de maneras diferentes. En los comerciales de la TV, series de comedias y música popular, los hombres siempre se muestran como suplicantes o tontos confundidos, afortunados incluso de estar en presencia de una mujer hermosa. ¿Cuántas veces hemos visto el comercial de la minivan, con el “adorable idiota” esposo con la mirada en blanco ante el mapa al revés, mientras la sexy esposa y sus hijos lo observan, hasta que es salvado por el milagro tecnológico del GPS? Esto ha sido llamado el “Síndrome de Homero Simpson” y es endémico. Señales sutiles de este síndrome pueden ser vistos en casi cada relación heterosexual que uno se moleste en observar. La verdad es, el hombre moderno está aterrorizado de la femineidad y busca esconderse de ella.

Cualquiera con una esencia masculina fuerte es retratado típicamente como un matón, un criminal o un idiota, como luchadores libres. Los muchachos criados por madres solteras y una escasez de buenos roles masculinos han creado una generación de cobardes que están mucho más cómodos mirando porno en internet que interactuando con mujeres reales, mucho más fácilmente vagando frente a un televisor en vez de buscar su propia misión en la vida y viviéndola con valentía.

El corolario de esto es que es una generación de mujeres que están frustradas, aburridas y preguntándose “a dónde se han ido todos los buenos hombres”. Las novelas de romances son la clase de libros más vendida, por mucho, y los juguetes sexuales – que son usando predominantemente por mujeres – resultan en unas ventas anuales en todo el mundo de 15 millones de dólares.El problema esencial con las relaciones modernas es que ni los hombres ni las mujeres poseen un concepto de lo que la masculinidad es; ni tampoco entienden cómo alegrar, proteger y adorar la gloriosa femineidad que nos rodea a todos. Sólo comprendiendo y apreciando estas diferencias, y permitiéndoles florecer con honor y respeto, puede ser mantenida una verdadera atracción sexual saludable. Y sólo por atracción sexual comienza una relación romántica completa y saludable, y es mantenida a través del tiempo.

El Yoga combinado con la meditación me ha ayudado a acercarme a mi esencia masculina. Entiendo mucho mejor cómo mi mente y mi cuerpo trabajan juntos. Ahora soy mucho más consciente de lo que mi cuerpo y mente pueden absorben saludablemente en términos de entretenimiento o comida. Ahora entiendo qué me pone nervioso y por qué, y qué me ubica en el momento presente. El Yoga me ha enseñado amar y respetar mi propio cuerpo más profundamente. Por ejemplo, ya que nunca dejé el alcohol, rebajé mi dosis conscientemente. Ahora como más saludablemente y bebo grandes cantidades de agua para contrarrestar los efectos negativos de mucho alcohol.

El Yoga también me ha enseñado empatía con otros, saber que todos afrontamos las mismas inestabilidades y fragilidades; y aún así, que nuestros cuerpos son universalmente hermosos. Fue una gran sorpresa para mí aprender cuántos hombre y mujeres poseen una imagen negativa de sí mismos cuando se trata de cuerpos físicos. A pesar de que somos seres humanos, existen diferencias distintivas entre los cuerpos masculinos y femeninos, diferencias que son hermosas y deberían ser celebradas.

Con la práctica de Yoga, he ganado confianza simultáneamente con cierta humildad, lo que ha sido sorprendente para mí.

Estoy en una vía de toda una vida y espero compartir mis descubrimientos con otros hombres y mujeres de una forma valiente y apasionada, tanto como mi mente y mi cuerpo me lo permitan.

enero 28, 2011

Dios y la TV

por Santiago Bustamante

¿Por qué esta locura? Javier me sugirió que lo que está sucediendo ahora es el resultado del hecho de que las personas ya no creen en Dios. Hubo un tiempo en que hombres y mujeres estaban convencidos de que cada uno de sus actos tenía al menos un espectador divino, que sabía todo acerca de sus hecho y pensamientos, que podía entenderlos y, si era necesario, castigarlos. Tú podías ser un fuera de la ley, un bueno para nada, un donnadie ignorado por sus amigos, una persona que podía ser olvidada en el momento de su muerte, pero estabas convencido de que al menos alguien te estaba prestando atención.

 

“Sólo Dios sabe lo que he sufrido”, diría la abuela, enferma y abandonada por sus nietos. “Dios sabe que soy inocente” era la consolación de aquellos condenados injustamente. “Dios sabe cuánto he hecho por ti”, dirían las madres a sus hijos ingratos. “Dios sabe cuánto te amo”, dirían llorando amantes abandonados. “Sólo Dios sabe lo que me ha sucedido”, llora el pobre cuyas desgracias no le importan a nadie. Dios siempre fue invocado como el ojo omnisciente que nada ni nadie podían eludir, cuya mirada otorga sentido incluso en la vida más mísera y dispersa.

 

Ahora, si este omnividente testigo ha desaparecido, ¿qué queda? El ojo de la sociedad, de nuestros pares, a quienes debemos mostrarnos de modo que evitemos caer en el hoyo negro del anonimato, la tormenta del olvido – incluso si esto significa jugar al idiota del pueblo, quitarse los calzones y bailar en una mesa en el bar local. Aparecer en la pantalla se ha convertido en un sustituto de la trascendencia, y, considerándolo todo, es un remplazo gratificante. Nos vemos a nosotros mismos – somos vistos por otros – en este más allá televisado, donde podemos simultáneamente disfrutar de las ventajas de la inmortalidad y tener la posibilidad de ser celebrado en la tierra por nuestro ingreso al empíreo.

enero 21, 2011

La Prosa de la Persuasión

por Santiago Bustamante

Jenofonte está en gran parte exento de la influencia que imperó en la mayoría de las obras históricas desde el siglo IV en adelante: la influencia de la retórica, enemiga por naturaleza del espíritu de los primeros historiadores, aunque Tucídides estuvo considerablemente afectado por ella. Si el objeto de la historie era descubrir la verdad, a la retórica le incumbía la persuasión, proceso en el que la elocuencia tenía la parte del león y la verdad podía verse obligada a rendirse. La aparición de la retórica, primero en Sicilia y después en Atenas, en el siglo V, y la importancia creciente que tuvo luego en la vida, la educación y la literatura griegas, son fenómenos que no deben sorprendernos en una sociedad que dependía mucho más de la palabra hablada que de la escrita, y que ahora desarrollaba formas políticas que hacían de la oratoria la vía principal del éxito: el gobierno basado en la reunión de multitudes, y la acciónjudicial por un jurado de masas, premiaban el arte del discurso eficaz; y los que lo enseñaban -los sofistas- pasaron a ser figuras familiares en Atenas y otras ciudades en tiempos de la guerra del Peloponeso.

En adelante sería la elocuencia, no la verdad ni la claridad, la norma más generalizada para juzgar a un escritor.

diciembre 29, 2010

La Ciencia de la Iluminación (El Nacimiento del Budismo)

por Santiago Bustamante

Por: Shinzen Young

Trad: Santiago Bustamante

Sesión 21 – El Gran Cuadro pt. 1 (El Nacimiento del Budismo)

Hemos llamado a esta serie la Ciencia de la Iluminación. Pero tal vez sería más apropiado para describirla como Una Ciencia de la Iluminación. Hay un número de ciencias de la iluminación. Ellas difieren según donde enfaticen y en su modelo, su paradigma, sus vocabularios. Como sean, todas las ciencias de la iluminación coinciden entre ellas, algunas cosas son completamente universales. Y lo que he tratado de hacer es presentarles algunos de los elementos que son universales. Ciertamente la cultivación de la alta concentración es un elemento universal. Cualquier ciencia de la iluminación hará uso de esto. Y el elemento de la ecuanimidad, eso es también universal. Aunque en el vocabulario usado puede que ecuanimidad no sea la palabra exacta.

Alrededor de todo el mundo, cuando uno observa las varias ciencias de la iluminación, uno encuentra que los elementos de alta concentración y ecuanimidad o desprendimiento están allí. Otro elemento que usualmente se encuentra en una ciencia de la iluminación es la moralidad, una suerte de base moral. En el budismo la moralidad es bastante simple, hay cuatro llamados silah fundamentales que tienen que ver con no tomar vida, no robar, no decir falsedades y no hacer cosas que sean sexualmente dañinas para las personas. Y la quinta moralidad opcional que es no tomar intoxicantes. Otras ciencias de la iluminación tienen sistemas morales más elaborados.

El énfasis particular en estas series está basado en la tradición que en el budismo es llamado “Meditación Vipassana”. Y es una palabra en el idioma Pali, que es una de las lenguas antiguas de la India pero no tan antiguo como el sánscrito. Vipassana en inglés es llamado a veces “Meditación de la Mente Completa (Mindfullness Meditation)” porque el énfasis está en ser muy preciso con las experiencias comunes, pero es también llamado “Meditación Penetrante (Insight Meditation)” porque, como resultado de ser preciso en experiencias comunes, nuestros entendimientos crecen y cambian de maneras muy significativas, una clase de sabiduría aparece que a menudo es referida como “insight” o visión interna. Cualquiera que sea la aproximación a la meditación, sea vipassana o de la mente completa o de visión completa, sólo es una de varias aproximaciones budistas, y el budismo es sólo una de las tradiciones místicas del mundo.

Lo que me gustaría hacer en esta charla es proveerte de perspectivas concéntricas y amplias acerca del Gran Cuadro, el Gran Cuadro del Mundo. Dónde encaja todo esto en la espiritualidad del mundo, cómo encaja esto, más ampliamente, con la historia humana y cuáles podrían ser las implicaciones para el futuro. De modo que esa es la razón por la cual he llamado esta charla “El Gran Cuadro”.

Hay una manera sencilla que una persona puede recordar el cuadro básico, en lo que concierne al budismo. Por supuesto cuando uno da una sobre simplificación, los detalles quedan por fuera y hay allí envueltas algunas distorsiones. Pero si quieres obtener una visión de conjunto acerca del Gran Cuadro de sólo la tradición budista, tener unas pocas cosas en mente resulta ser de mucha ayuda. La historia del budismo es muy larga, 2500 años. Eso es una larga extensión de tiempo. Y el budismo está extendido sobre amplias áreas de espacio. En su mayor parte en Asia pero ahora también en el oeste. Se ha encontrado con diferentes culturas, diferentes grupos étnicos. Dentro del budismo ha habido individuos que fueron grandes meditadores, pero también hubo individuos que no entendieron la meditación pero que tuvieron muchas actividades intelectuales, especulaciones filosóficas. El budismo tuvo que evolucionar normas culturales para las distintas épocas y tiempos. Tomada en conjunto, la tradición budista es extremadamente rica y compleja. Y hay un peligro cuando uno comienza a estudiar el budismo, y es perder el bosque debido a los árboles. Hay tantos detalles, que es difícil tener un sentido del Gran Cuadro, de lo que se trata el budismo en sus delimitaciones más amplias.

Entonces de lo que me gustaría proveerte es de aquel amplio marco, y luego, dentro de aquel amplio marco, puedes incrustar detalles más específicos.

Hablando en términos generales, el budismo atravesó por tres periodos de desarrollo en su tierra natal en la India. Probablemente serás consciente de que el Buda histórico, que fue conocido como el Príncipe Siddharta Gautama, vivió hace casi 2500 años al norte de la India, de hecho más al noreste de la India. Aproximadamente los primeros 500 años después de su muerte, el budismo preservó un estilo de meditación, un estilo de vida similar al que él había establecido, similar, no lo sabemos, pero no idéntico según los eruditos objetivos. Luego de 500 años después de su muerte hubo cambios que comenzaron a llevarse a cabo. Algunas personas conservaron el estilo más antiguo del budismo pero otras personas evolucionaron a un nuevo estilo. Aquel nuevo estilo del budismo fue llamado “Mahayana”, El Gran Vehículo. “Maha” significa “Gran” y “Yaha” significa “Vehículo”.

En contraposición a esto, las formas antiguas del budismo fueron llamadas “Hinayana”, el Pequeño Vehículo. Obviamente este es un término peyorativo, que fue creado por las personas del Gran Vehículo, para rebajar las formas tempranas del budismo. Rebajar es tal vez un vocablo demasiado fuerte. Estos grupos nunca peleaban entre ellos, no se perseguían los unos a los otros, nunca se decían “Irás al infierno”, nunca hacían las clases de cosas que tendemos a asociar con rivalidad de sectas en la tradición occidental. Nunca había Cruzadas ni Yihad o Inquisiciones o ninguna cosa que remotamente se les parecieras. Pero había una diferencia en el énfasis, eso es seguro.

Mahayana se desarrolló cuatrocientos, setecientos años en realidad, hasta que evolucionó en una tercera fase de la historia del budismo. De nuevo en la India, aún no hemos hablado de fuera de la India. Y aquella tercera fase es llamada “Vajrayana”, que significa El Vehículo de Diamante. “Vajra” es un “Diamante”, pero desafortunadamente tiene otro significado: “Trueno”. Significa diamante y trueno a la misma vez. Vajrayaha evolucionó del Mahayana, y de alguna manera es como la culminación del Mahayana, pero tiene una cantidad de particularidades que son le son distintivas.
El periodo de Hinayana, aproximadamente 500 años.

El periodo de Hinayana, aproximadamente 500 años. El periodo Mahayana, 700 años aproximadamente. El periodo Vajrayana, otros 500 años aproximadamente. Nos lleva casi al final del siglo XII, el año 1200. En ese tiempo el noreste de la India fue finalmente invadida por los Musulmanes. Ellos destruyeron las escuelas monásticas que habían sido el centro de la comunidad budista en aquel lugar del mundo. Esto fue un golpe mortal para el budismo en su suelo nativo, y gradualmente el budismo desapareció de la India.

Antes de eso, sin embargo, cada uno de estos tres movimientos en el budismo fue propagado afuera, en su mayoría hacia el este, dentro de Asia. En la India, los tres movimientos, Hinayana, Mahayana y Vajrayana, coexistieron, estaban incluso en los mismos templos. El uno no reemplazaba el otro, eran sólo evoluciones sucesivas. Y una persona seguía una u otra, tal vez los tres vehículos, estudiaba cada uno de los vehículos.

A pesar de que cada una de estas aproximaciones se extendieron ampliamente, varias circunstancias históricas llevaron a la tradición budista temprana, el “Pequeño Vehículo”, fuera preservado principalemente al sureste de Asia, particularmente en Tailandia, Burma y Sri Lanka.

De manera similar, la tradición Mahayana, a pesar de que se extendió muy ampliamente, es principalmente asociada con el este de Asia, lo que solía llamarse la Asia Remota. Y el corazón del este de Asia, el centro primordial de ese eje central o esfera cultural de eso que llamamos el Asia Remota, es China. El budismo Mahayana llegó a China, atravesó un periodo de muchos siglos de nativización en China. Fue modificado, fue convertido en chino, hasta que finalmente evolucionó en una expresión china verdadera y propia del budismo. Muy distinta en muchos aspectos del Mahayana hindú, pero al fin de cuentas Mahayana. Hubo un número de escuelas chinas que se desarrollaron que fueron relevantes. La mayoría de ellas no son conocidas en occidente. Hubo una escuela llamada “Ten Tai”, por ejemplo; otra escuela llamada “Tierra Pura”, “Jing Tu” en chino; hubo una escuela llamada “Hua yan”. Estas son desconocidas en occidente, sin embargo muy importantes para el Este de Asia.

Sin embargo había una escuela, una escuela que enfatizaba mucho en la meditación, pero que también meditaba de una manera un tanto diferente de cualquier predecesor hindú. Una escuela es muy bien conocida en occidente, una tradición que en chino es llamada Chan, y “Chan” significa “Meditación”. De hecho “Chan es una abreviación de “Chana”. Y “Chana” es la transliteración china al alfabeto chino de la palabra en sánscrito “Dhana”, que, como sabes es una de las palabras para “Estado de Meditación Profunda”. Fueron llamados los Chan o los meditadores porque meditaban mucho, pero hay mucho más que eso. La escuela Ten Tai también meditaba. Lo que había más sobre eso era que la escuela Chan, que surgió en la dinastía Tang, que fue muchos siglos después de que el budismo llegara a China. El budismo llegó a China aproximadamente al principio de la Era Cristiana, justo por el tiempo en que Mahayana había comenzado a desarrollarse. Y llegó a China a través de las rutas de comercio asiáticas, las que se conocieron como las Rutas de la Seda. Pero no se desarrolló en Chan hasta muchos, muchos siglos después, al menos hasta el sigo VIII o IX. Tomó todos esos siglos para digerir el budismo hindú y hacerlo chino. Y básicamente lo que sucedió fue que los seguidores Chan eran meditarores, ellos hacían mucha meditación. Pero ellos no solamente se sentaban y meditaban, ellos también accedían a la iluminación, una profunda iluminación, como resultado de esa meditación. Tan suficientemente iluminados, que se sentían confiados en modificar significativamente el budismo como lo habían recibido de la India, modificando significativamente su descripción de las cosas. Cambiando significativamente el estilo de vida monástica, en vez de copiar solamente algo de una cultura extranjera, de India. Lo cambiaron para que fuera cómodo para ellos, que fuera chino. Cambiaron significativamente el paradigma o descripción de lo que consistía la iluminación. Ellos tuvieron la confianza de crear una forma propia del budismo. Ellos sólo podían tener esa confianza si estuvieran tan iluminados como el Buda mismo.

La escuela llamada Chan, se propagó hacia las partes de Asia que están bajo influencia directa de China. Japón, donde es llamada Zen; Korea, donde es llamada Seon; y en Vietnam, donde es llamado Thien.

Todo aquel mundo del Este de Asia, aunque hay un número de escuelas de budismo, la más conocida y la que tiene más importancia reconocida en todo el mundo, es la llamada Zen o Chan. Hablando históricamente, representa una modificación china, una profunda reelaboración del budismo Mahayana.

Vajrayana también se propagó a través del mundo asiático, pero está ahora confinado principalmente en el área cultural del Tíbet Himalayo.

noviembre 24, 2010

La dama y el unicornio, o la virtud femenina

por Santiago Bustamante

No se precisan muchos datos concretos sobre los tapices; se dice que fueron tejidos en Bruselas, en el siglo XV, y por encargo de un miembro prominente de la familia Le Viste, un poderoso personaje cercano al rey Carlos VII. Se precisa menos aún sobre el pintor de la obra (por la carencia de documentación dicen los tratados), no obstante se concuerdan dos aspectos: Fue parisino y galante.

Podría decirse que el tema general de la obra es la seducción: la Dama procede en etapas: los seis tapices muestran cada acción que se toma la Dama para cortejar la criatura. No tratarían sólo de seducción en un bosque, sino también de algo más, no sólo de una virgen sino de una mujer que sería de nuevo virgen, de manera que los tapices fueran sobre toda la vida de una mujer, su comienzo y su final.

Se dice que fueron llevados a cabo con minuciosas simbologías, donde convergen la pureza de los elementos naturales y la seducción, en su sentido virginal y sensible. En la obra, a tal punto matizada y pulida, se observa el cuidado puesto en recrear los sentidos, y sus estados frente a la mujer; de igual modo, el sentido de la castidad, representado por el unicornio, como medio de pureza y de deseo sexual.

También están presentes varios elementos formales, éstos esclarecidos por los estudios, que dan cuenta de la riqueza simbólica de la obra y las precisiones de la época. En todos los casos el unicornio está acompañado por el león, como representante de la nobleza, la fortaleza y el valor, que complementan la pureza y timidez del unicornio. El león es un ejemplo de noble fiera domada. Un perro en algún sitio para la fidelidad. Algunas aves de cetrería para el momento en que la dama dé caza al unicornio. Un cordero a sus pies para recordarnos a Jesucristo y a Nuestra Señora. Un roble junto al estandarte, para el verano y para el norte. Un pino detrás de la bandera, para el otoño y el sur. Acebo detrás del unicornio, para el invierno y el occidente. Naranjo detrás del león, para la primavera y el levante.

 

El autor ha procedido entonces bajo encargo: es una sala amplia en casa de un noble, que se pretende tapizar con un decorado fino, que rindiera honor al escudo de armas de la familia Le Viste. Los lienzos se pintaron en París, donde residía el artista, y de allí fueron llevados a Bruselas, para ser tejidos en una casa de renombre, famosa por el detalle de las flores.

 

Era, pues, una obra que procedía de una serie de óleos, que los tejedores tomarían como guía para elaborar los tapices. Pero resultaba ser proceso difícil, pues, aparte de los cambios que se efectuaban en el transcurso de la obra, eran de un tamaño descomunal. Es fácil encontrarles defectos si se los ve como dibujos para tapices. Para él son cuadros: no se ha dado cuenta de que con los tapices se necesita una composición muy equilibrada en el dibujo para hacerlos homogéneos, de manera que nada sobresalga. Eso es lo que hago cuando preparo un cartón: amplío el dibujo y lo pinto como sé que quedará la lana después de tejida, con menor mezcla de colores y formas más brillantes y uniformes. Los cartones no son tan hermosos como los cuadros, pero resultan imprescindibles para que los vaya siguiendo el tejedor mientras trabaja.

 

La seducción consiste en las aproximaciones sensibles que realiza la cortesana sobre el unicornio. Cada tapiz involucra uno de los cinco sentidos: La dama que toca el órgano para el unicornio sugiere el oído. La mano que descansa sobre el cuerno del animal representa el tacto. La dama teje claveles para formar una corona y eso es el olfato. El espejo, la vista.

La Dama toca un órgano portátil que yace sobre una mesa cubierta con un tapiz turco; un león y el unicornio enmarcan la escena, y también se ven como elementos decorativos sobre los soportes del órgano. La Dama, magníficamente vestida, sostiene en una mano un estandarte, mientras que con la otra acaricia el cuerno del unicornio. El unicornio, con una actitud familiar, ha posado sus patas delanteras sobre las rodillas de la dama y se mira en el espejo que ella sostiene.

El león y el unicornio rodean a la Dama quien, con la mirada hacia el periquito que sostiene sobre su mano izquierda, está a punto de tomar un dulce que su sirvienta le ofrece en un recipiente lleno de almendras confitadas; su perrito vigila con atención sus gestos, mientras que a sus pies, un mono de mirada burlona subraya el significado de la escena, mientras come una baya o una almendra confitada. La Dama trenza una corona de flores; detrás de ella, se encuentra nuevamente el mono, que nos da la clave de esta alegoría: está a punto de oler el perfume de una rosa que ha sacado de una canasta.

El sexto posee una distintiva peculiaridad, que hace enigmática la obra: la Dama se encuentra frente a una carpa que lleva inscripta en su parte superior el texto: “A mi único deseo” y aparentemente deja caer su collar dentro de la caja que sostiene su dama de compañía.

¿Es esta una pieza que introduce o que concluye la serie de los cinco sentidos? Con el fin de que los tapices no se ocupen sólo de una seducción, sino que traten también del alma. Si os fijáis, es posible empezar con este tapiz, el de la dama poniéndose el collar, y dar la vuelta a la sala siguiendo la historia de cómo seduce al unicornio. O se puede hacer el recorrido contrario, de manera que la dama diga adiós a cada uno de los sentidos y la historia termine con este tapiz, en el que se quita el collar para guardarlo, y renuncia a la vida corporal. Cuando la dama sostiene las joyas de la manera en que lo hace, no sabemos si se las pone o se las quita. Puede ser cualquiera de las dos cosas.

 

Ciertamente que la obra puede leerse en ambos sentidos (recuérdese que inicialmente los tapices decoraban una sala amplia, que permitía observarlos a gusto en ambas direcciones), lo cual nos permite observar, por un lado, el proceso de excitación mediante el uso de cada sentido, y por otro, la renuncia a cada uno de estos placeres, en ofrenda de su castidad. Es entonces el conjunto una exaltación a la mujer, el contraste entre sus fundamentos opuestos, la posesión de su castidad y el uso de la seducción. El unicornio aparece entonces como expresión del carácter virtuoso de la mujer, y sucinta en la frase “Por mi único deseo”.

 

 

 

 

 

 

 

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